¿Sabemos qué hacer ante una emergencia?
El lunes 3 de febrero, al volver de la estación a las 22:00 horas, encontré a una chica que pedía, desesperada, un médico. Se sentía mal y ya había llamado a emergencias. Yo también llamé, pero me dijeron que solo había dos ambulancias disponibles. La gente que estaba allí empezó a llamar para insistir, pero solo enviaron a la policía, que no podía hacer nada.
Al ver la situación, dije: “Voy a urgencias de Santa Ana”. Entonces la policía se dirigió allí y, finalmente, a las 23:00 horas, llegó una ambulancia desde Santa Ana. Yo ya me había marchado, pero me fui con la sensación de que esto no era justo. Nos puede pasar a cualquiera. Cuando lo expresé, me respondieron que, si no me callaba, me llamarían la atención. En ningún momento les falté al respeto ni alboroté, simplemente dije que esto podría ocurrirle a cualquiera, incluso a sus propias familias.
Mi pregunta es: quienes no tenemos coche para ir de urgencias y no encontramos taxis, ¿qué podemos hacer? Me siento desprotegida.
Otra cuestión que me planteo: en estos casos, ¿no podría el ayuntamiento disponer de un vehículo para la policía que sirviera como unidad de apoyo a las personas? Según tengo entendido, por la noche solo hay dos ambulancias y, en cuanto a los taxis, no lo sé con certeza. Anoche había un taxista, pero dijo que no podía llevar a la chica.