La Navidad y la DANA
Es obligado que en esta ocasión, la colaboración que año tras año me pide la revista ribera Plaza Nueva esté dirigida a quienes siguen sufriendo los efectos de la DANA.
Muerte, sudor y lágrimas ha dejado, este fenómeno natural atribuido al cambio climático, en alguna comarca de Valencia y en alguna localidad de Castilla la Mancha y Andalucía.
El barranco del ‘Poyo’ en Valencia multiplicó por cinco el agua que se registró en la mayor crecida del Arga en Pamplona. Tudela y la Ribera con los desbordamientos del Ebro, sin llegar ni de lejos, a las dimensiones y desastres originados en el Levante español por el desbordamiento del Jucar, nos permite atisbar, comprender y compartir con todos los damnificados, su sufrimiento. El río nunca pide las escrituras, sencillamente se lleva lo que le pertenece, sin pedir permiso ni avisar a nadie. Así ha sido siempre y así seguirá siendo “in aeternum”. Ahora la única duda que cabe es calcular el periodo de retorno de la riada y esperar a que empiecen las obras que permitan laminar futuras avenidas. Mientras tanto, ríos de solidaridad y ayudas de todo tipo esperan los que han perdido todo o casi todo para poder reiniciar su vida.
La solidaridad mostrada por los navarros y la mayoría de españoles ha sido un exponente de contraste con la ineficacia de los gobernantes, levantando un clamor por la necesidad de entendimiento ante una emergencia nacional de tal naturaleza. El enfrentamiento, la división y el odio mal disimulado, de unos respecto a los otros, son atributos muy alejados de estas fechas prenavideñas y de estas circunstancias tan adversas.
Al final la DANA pasará y las Navidades volverán a darnos lecciones de amistad, concordia e ilusión. La familia será el regazo donde refugiarnos para hacer frente a la adversidad. Los villancicos volverán y en la “Ronda de los Aguinaldos” los coros y grupos cantarán las estrofas de hace ya generaciones y volverá a latir el pulso del pueblo español.
La Fiesta navideña, alegre y fraterna, de tanta solera en Navarra, con guitarra y la jota, improvisará una jota-villancico que dice así:
A Valencia va un “navarrico”,
a ofrecer al Niño Dios,
los mejores villancicos.
Al Niño Jesús le canto
la “jotica” de mi tierra
que sale del corazón
y es la ofrenda más sincera.
Ha nacido en Belén
Un “muetico” muy “majico”