Sementales, un regalo

Llega la Navidad, cargada de regalos como apunta el tópico consumista. Más que materialistas, abogo por unas fechas del solsticio de invierno más humanas, más cercanas. Nuestra tierra y nuestras costumbres han apuntado siempre más hacia ahí. 

Por ello, ahora que se comienza a hablar de nuevo en serio del tudelano proyecto de Sementales, que pondrá en valor local la figura internacional que representa nuestro arquitecto Rafael Moneo Vallés, da esperanza -y recuerda a un buen presente- que los cuatro grupos políticos municipales, -UPN, Contigo Tudela, PSN y PP-, estén de acuerdo en plantear, unidos, el desarrollo de este proyecto en clave Ribera y marca Navarra.

De hecho, y un tanto egoístamente, si no espabilamos como Comunidad, una institución como la Universidad de Harvard ya aspira a acoger su legado para sí, aprovechando que allí Moneo fue Decano del Departamento de Arquitectura. ¡Y es lo que hay!
¡O trabajamos uniéndonos o perderemos la oportunidad de salir en el mapa mundi de las figuras relevantes de la historia!

Por ello, que todos tomemos esta Navidad lo de Sementales como algo propio y bueno, es el mejor de los regalos para nuestros cansados oídos ahora que se acerca 2025 lleno y cargado de incertidumbres, problemas y retos -como siempre en la Vida-.

La Navidad y en nuevo año parece que nos traen un poco de alegría... ¿Se acabará el ‘¡y tú más!’?
Lo deseamos fervientemente todos porque la sociedad necesita, ahora más que nunca, marcar juntos un camino vital que sume desde la discrepancia y enriquezca desde la diferencia y hasta la divergencia. 

Así, ¡bienvenidos sean Olentzero, Papá Noël, Santa Claus y los tres Reyes Magos, que auguran el Nacimiento de este Salvador regalo colectivo! ¡Amén!