Opinión

La Fiesta es ilusión

Pasan los años y sigue ahí... Es una sensación, un sentimiento y, en el fondo, un verdadero estilo de Vida... La Fiesta sigue viva y, aunque se transforma profundamente a cada lustro que va pasando, es eso, Fiesta.

Un gusanillo te recorre por dentro, tensa las carnes y las hace ponerse como piel de gallina, porque gusta, es profunda, es sentida, es real, es vital y un tanto mística, porque la Fiesta es justo eso, pura ilusión tradicional y propia.

Así, pasen décadas o siglos, esta celebración popular y colectiva de calles y plazas, de Peñas o encuentros en torno a una mesa, nos representa como ninguna otra cosa. Y, por ello, debemos mantener la Fiesta como lo más auténtico que tenemos. Es nuestra alquimia más propia y esencial, nuestra piedra filosofal por antonomasia. Y, más allá de hipócritas procesiones, de trajes, posturas o de representaciones vacías, hace de nosotros algo auténtico, porque es lo más nuestro, más allá de que Hemingway la diera a conocer por el mundo con su libro, “Fiesta”, como el “Gratis”, o la “Siesta”, forman parte intrínseca de nuestra sociedad, para todo. 

De modo que ¡salud y ánimo y que de nuevo empiece la Fiesta! ¡Lo demás, no importa, más bien sobra!