El Canal de Navarra, no llega

Este año que se cumplen 40 años de la pertenencia de España a la Unión Europea parece mentira que los grandes proyectos se sigan dilatando en el tiempo.

Por ello, resulta más que denunciable y bochornoso que la segunda fase del Canal de Navarra se siga dilatando en el tiempo, sin comprometer con claridad y contundencia los pasos a dar para su construcción. Sorprende, además, que después de cerrado el proyecto se replantee su desarrollo comprometiendo aún más su viabilidad. Resulta quimérico y exultante.