Opinión

El reencuentro

Vecinas y vecinos de la Ribera:

Las fiestas patronales son mucho más que unos días señalados en el calendario. En Tudela y en toda la comarca representan el reencuentro con nuestras tradiciones, con nuestras calles llenas de vida en blanco y rojo y con una forma de entender nuestra identidad colectiva.

Con la llegada del verano, la Ribera vuelve a transformarse. Las peñas, los gigantes, las jotas, las verbenas, las comidas populares y el sonido de las charangas anuncian un tiempo de alegría compartida. Son días en los que quienes viven fuera regresan y quienes nos visitan descubren una tierra abierta y acogedora.

Las fiestas también son el reflejo de un pueblo que sabe mantener vivas sus costumbres sin renunciar al progreso. Detrás de cada celebración hay cientos de personas que trabajan durante meses: colectivos, asociaciones, hostelería, comerciantes y voluntarios y voluntarias, también las administraciones locales, que hacen posible que nuestras plazas y barrios convivan celebrando y celebren conviviendo.

La vitalidad de nuestras fiestas es parte de la vitalidad de la Ribera. Es cuidar lo que somos y reconocer la importancia de seguir construyendo comunidad desde la convivencia y la ilusión compartida generación tras generación.

Porque nuestras fiestas patronales nos recuerdan que, más allá de los actos festivos, lo verdaderamente importante es compartir juntos el orgullo de pertenecer a esta tierra.

Felices fiestas a todas y a todos, en igualdad y respeto.