Amigas y amigos. Un año más, nos encontramos para compartir ilusiones, para echar la vista al año que dejamos atrás, y para pensar en objetivos para el próximo.
En lo político ha sido otro año intenso de gobierno, y esperamos terminarlo con unos nuevos presupuestos que contribuyan a seguir desarrollando proyectos de interés para la Ribera y toda Navarra.
En lo personal, serán unos días para compartir tiempo en familia, que es quien más sufre las ausencias de quienes estamos en política, y para disfrutar de las pequeñas cosas. Lo cotidiano no deja de ser lo que nos hace más felices.
Por eso, como sociedad, no dejemos nunca de valorar lo que nos une. De poner la convivencia en el centro. De construir objetivos que favorezcan el bien común.
Estas fechas, en las que la palabra paz y felicidad se repiten, os invito a que reflexionemos sobre ellas. A que no nos limitemos a repetirlas como un mantra porque es lo que toca, sino a que las llenemos de contenido con nuestros actos y nos comprometamos a vivir con empatía y armonía.
En estos tiempos agitados, la convivencia pacífica y democrática se reivindica con el objetivo prioritario. Como la base sobre la que sustentar, no solo la política, sino nuestras vidas.
Que disfrutéis mucho de estas fechas. Que la luz que brilla con intensidad y color en las calles sea una metáfora de cómo queremos enfocar el nuevo año.
Que 2025 sea un camino de convivencia, esperanza y alegría. Con objetivos, con ilusiones.
Felices fiestas y feliz año nuevo a todas y a todos.