"Un jardín nunca es tan bueno, como lo será el próximo año"
Thomas Cooper (poeta inglés)
Son jardines diseñados con el objeto de mimetizar la naturaleza en nuestro espacio. Es un modo de integrarnos en ella, respetando el medioambiente.
Son jardines libres, que buscan un comportamiento autónomo de las especies vegetales que predominan en nuestro entorno. Jardines con un meticuloso diseño y una elección de plantas meditada y trabajada pensando en las especies autóctonas que en su día irán proliferando en nuestro espacio y terminarán conformando nuestro jardín.
Son jardines con vida propia que funcionan como ecosistemas vivos que atraen y alimentan a polinizadores del entorno incluyendo pequeñas aves que tan atractivo hacen nuestro hábitat.
Crean por sí mismos texturas y movimiento, aportan color, no necesitan de podas drásticas, ni grandes aportes de nutrientes químicos, reducen el cuidado constante ya que la naturaleza hace la mayor parte del trabajo. Cambian de aspecto con cada estación y nos hace disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Las tendencias actuales en jardinería en las que predomina el cuidado del medioambiente hacen que los diseñadores de jardines más reconocidos, trabajen bajo este concepto, creando paisajes que integren a las personas en el medio natural.
Aquello siempre estuvo allí. Esta es la premisa con la se trabaja este tipo de jardín.
Jardines en los que se disfrutan las plantas hasta en las condiciones más adversas, plantas que forman parte del espacio durante todo su ciclo de vida, incluso hasta el momento en que desaparecen en otoño e invierno, volviendo a aparecer en primavera. Plantas en las que valoramos su época floral, tanto como su ocaso, haciéndonos entender el paso del tiempo tal como la naturaleza lo marca.
Son jardines difíciles de concebir por su simplicidad; representar lo fácil, siempre entraña dificultad; encontrar el equilibrio en el volumen y el color, buscando la perspectiva del espacio es el mayor reto de los mismos. Que nada destaque de nada es un trabajo de diseño importante y donde realmente hay que volcarse.
La realización si está bien concebido el diseño, es trabajosa pero sencilla y aunque sepamos que sus dos primeros años requerirán de nuestra atención, una vez establecidos, nuestro trabajo prácticamente será contemplarlos.
Como hemos dicho, tanto mariposas, insectos beneficiosos y aves, serán parte importante de nuestro jardín, y será también interesante pensar en ellos, aportando al espacio lo que llamamos hoteles de insectos y nidos para aves.
Naturaleza en estado puro, es lo que con el paso del tiempo habremos conseguido y nuestro hogar también estará totalmente mimetizado en el paisaje. Habremos logrado cambiar el concepto de vivienda, llegaremos a imaginar que fue antes el jardín que la construcción. Conseguiremos pensar que nuestra construcción no invadió el espacio, haciendo que nuestra vida y la de los nuestros forme parte de ese todo llamado naturaleza.
Aprenderemos a pensar en nuestro jardín como algo que tiene vida propia y dejaremos de pensar en él, como algo que debemos mostrar siempre en su máximo esplendor, es decir pasaremos de ver nuestro jardín como un espacio para enseñar, a verlo como un espacio de vida.
Su espacio y nuestro espacio indistintamente.