Los últimos médicos de familia rurales
La medicina rural, tanto en general como en la Ribera en particular, tiene un déficit de profesionales. En el área de Tudela, vivimos esta situación con normalidad y resignación. Los principales motivos que nos han llevado a esta situación son:
Las micro-guardias rurales: Implantadas en 2014, Navarra es la única comunidad autónoma en España que mantiene este sistema para los médicos rurales. Estas micro-guardias son, en realidad, jornadas de tarde encubiertas. En el resto del país, las guardias completas incluyen la libranza al día siguiente. Esta medida, por sí sola, ha provocado la pérdida de numerosos médicos de familia.
La lentitud en la resolución de oposiciones: En comparación con otras comunidades autónomas, Navarra avanza a un ritmo mucho más lento. Por ejemplo, mientras Aragón ha resuelto dos OPE y finalizado procesos de traslado, en el mismo periodo Navarra apenas ha completado una OPE. Este retraso también ha contribuido a la fuga de médicos de familia.
La falta de atractivo de la medicina de familia: La excesiva burocracia, la limitada capacidad resolutiva, la falta de inversión en medios técnicos y la ausencia de cambios organizativos que se adapten a las necesidades actuales han erosionado el interés por esta especialidad. Además, las infraestructuras obsoletas no ayudan a mejorar la situación.
Como consecuencia de estos factores y la falta de decisiones contundentes, el déficit actual de médicos se agrava. Muchos profesionales han optado por trasladarse a otras comunidades o por dedicarse a las urgencias extrahospitalarias u hospitalarias. Lo más preocupante es la falta de relevo: no se cubren las plazas MIR de medicina de familia en Tudela, mientras los médicos que aún trabajamos estamos asumiendo muchas más horas de las que nos corresponden.
Las nuevas generaciones de médicos no están dispuestas a soportar los continuos sobreesfuerzos que nosotros hemos aceptado. Esto significa que el déficit real es mucho mayor de lo que se calcula oficialmente.
Sin cambios inmediatos, este escenario nos llevará al cierre de consultorios, a agrupar la atención en puntos continuados y a que muchas personas se queden sin un médico de familia de referencia. Se está perdiendo la continuidad, la promoción y la prevención que son la esencia de la medicina de familia. En su lugar, la atención se limitará a urgencias, procesos agudos y hospitalización.
Los médicos rurales de hoy no tenemos relevo.