La discapacidad desde mi punto de vista
Hola, soy Ignacio y os voy a contar mi experiencia como persona con discapacidad.
Lo primero que quiero decir es que no todas las personas con discapacidad somos iguales. En este sistema se está discriminando a muchos de nosotros.
Muchas veces se nos considera vulnerables, pero eso no significa que tengamos menos valor.
Todas las personas con discapacidad tienen su valor como personas en la sociedad.
La sociedad debe apoyar a este colectivo, adaptándose a sus necesidades.
Deben ser integrados cada vez más en la sociedad: en el deporte, la cultura, los eventos, las fiestas…
Hay que decir que, tarde o temprano, las personas que no tienen discapacidad también necesitan —o necesitarán— apoyos. La sociedad y los recursos han evolucionado mucho, pero todavía queda camino por recorrer.
Se necesitan más centros de trabajo para personas con discapacidad, más pisos tutelados, y que las empresas contraten a personas con discapacidad. Porque somos el presente y el futuro del mundo laboral.
Nosotros queremos igualdad para todos, como cualquier persona que se valora y se respeta.
Incluso podemos hacer viajes solos o con nuestra pareja, por donde queramos.
Así se avanza como sociedad. Hace años, una persona con discapacidad no podía viajar sola ni con su pareja o amigos. Y ahora sí.
Hay que cambiar esa actitud que aparece cuando alguien descubre que otra persona tiene una discapacidad: desde ese momento, se le trata diferente. A veces con sobreprotección, otras veces dando beneficios que no tendríamos de otra manera, o incluso con un trato despectivo.
Lo que pretendo es que se nos trate igual que al resto de personas. Ni mejor ni peor. Al menos a quienes tenemos capacidades más normalizadas, como los más autónomos. El apoyo debe ser el justo para cada persona: ni menos, ni más de lo que necesitamos.
Las personas con discapacidades raras son las que más problemas tienen en la sociedad y en lo económico. Por eso deberíamos ayudarles en todo lo posible y organizar recursos específicos para ellas.
Para terminar, hay que decir que todavía hay personas que no tienen reconocida su discapacidad.
Como conclusión, la discapacidad no nos hace menos personas, solo nos hace diferentes.
Queremos igualdad, respeto y oportunidades para vivir plenamente.
Ignacio Solla Fernández