Parece ser que Olentzero nació en Lesaka y, desde esta villa de Bortziriak, se ha extendido a otras comarcas del País Vasco-Navarro. En Tudela, en 1972, y de la mano de nuestros compañeros de la Teba y a través de la Juventud de San Antonio de Iruña, Olentzero bajó de la montaña a la Ribera para llegar a Tudela, entre otras poblaciones, y así anunciar la llegada del tiempo de lo bueno, del solsticio de invierno, de la Navidad.
En 1998 se creó Olentzero Saria – Premio Olentzero, con el objetivo de dar más difusión a esta fiesta y, al mismo tiempo, reconocer a personas o grupos que trabajan sin ánimo de lucro para mejorar nuestra sociedad en todos los niveles.
Una vez instalado en Tudela, Olentzero empezó a visitar Cascante en 1986, Villafranca en 1987, Carcastillo en 1988, Castejón en 1989, Cortes en 1995, Ablitas en 1997, Ribaforada en 2011, Corella en 2010, Fustiñana en 2013, Cintruénigo en 2015, Buñuel en 2017 y Milagro en 2020. Son 13 localidades de la Ribera y 13 organismos populares que, a lo largo y ancho de estos 54 años, han trabajado con entusiasmo —y en muchos casos en condiciones precarias— para la llegada de este mítico personaje a nuestra Ribera, a quienes quiero recordar y agradecer por su desinteresado trabajo en favor de Olentzero y Mari Domingi.
Hay que señalar que, en 2023, se incorporó Mari Domingi como aportación a esta celebración que se desarrolla cada 24 de diciembre.
Cabe destacar que son más de 800 niños y niñas de nuestra Ribera quienes participan, a través de diferentes colegios y escuelas de la zona, en el concurso infantil de dibujo Olentzero en la Ribera, que tanto éxito tiene edición tras edición.
Para terminar, indico que el Premio Olentzero 2025 en Tudela ha recaído en Landazuria – Ecologistas en Acción de la Ribera, debido a su incansable labor en torno a la defensa del medio ambiente de esta tierra.
Zorionak eta urte berri on!!