¿Serán capaces si pierden de sacar los tanques?

Que nuestra democracia, que hasta hace poco pensábamos consolidada, está en peligro, es ya un hecho incuestionable.

Comenzó la inestabilidad con la aparición en la escena política de un partido claramente fascistoide como VOX, pero se ha ido agravando con el acercamiento a ellos de otro, hasta ahora de la derecha sensata y civilizada, como el PP.

Así los mensajes racistas, xenófobos, machistas, segregacionistas y nacionalistas españoles radicales, se han ido extendiendo lentamente hasta contagiarlos, provocando una verdadera pandemia social.

Al menos esta situación está sirviendo para dejar claramente definida su estrategia y el futuro que esperaría a este país en el caso de que en 2027 llegaran al poder.

Feijóo presidente, Abascal vicepresidente, Tellado ministro de cultura con RTVE en sus manos y Figaredo de interior con lo que esto supondría, ya ha dejado de ser una hipótesis descabellada y cada día que pasa se convierte en más previsible.

Pero algo está ocurriendo en los últimos días que indica que las encuestas que manejan no les dan lo que imaginaban.

Han pasado de una situación prepotente y segura de su victoria, a un estado de nerviosismo que incluso llega a la histeria colectiva, tanto en VOX como en PP.

De repente han entrado como si de un elefante en una cacharrería se tratara, a denunciar la posibilidad de que las próximas elecciones puedan estar amañadas, el pucherazo de Sánchez como con desvergüenza indican.

Primero hicieron alusión a la regularización de emigrantes que acaba de finalizar, asegurando de manera irresponsable que alteraría el censo electoral beneficiando a la izquierda,

Cuando se han dado cuenta que la ciudadanía ha ido entendiendo que no es así, gracias a los razonamientos que desde el gobierno se han ido dando, aclarando que una cosa es la regularización, que da derecho a estancia y trabajo y otra la nacionalización que es la que aporta el derecho a voto, han ido reculando.

La inmensa labor pedagógica que se ha hecho en este tema desde algunos medios de comunicación, especialmente la televisión pública y el hecho de que cada vez sea más vista, les ha enrabietado porque se han dado cuenta de que se les venía abajo la campaña de bulos.

No han tenido en cuenta que la sociedad española es cada vez más madura y por tanto difícil de engañar,

De ahí la brutal campaña que contra RYVE han puesto en marcha desde sus elementos más radicalizados y reaccionarios como Tellado, Figaredo, o voceros como Inda y Jiménez Losantos, amenazando con entrar con motosierras o bombas atómicas en su interior. Lo que demuestra su inmenso nerviosismo, porque las cosas no van por donde esperaban.

La última campaña iniciada ante el fracaso de las anteriores está siendo el ataque a la que denominan “ley de nietos”, que permite entre otros a los nietos de los exiliados del franquismo acceder a la nacionalidad española y por tanto poder votar en las elecciones.

Conviene aclarar que es una norma aprobada en 2022, también por el PP, que Feijóo ha defendido en numerosas ocasiones, que le hemeroteca le deja desnudo ante esa realidad.

También que aunque afectaba a más de dos millones, menos de la mitad presentaron su solicitud, de las que se han aprobado apenas 490.000. 

Por cierto, con derecho a voto en el lugar de donde proviene su antepasado, no donde diga el gobierno, otra falsedad más.

En resumen, mienten sobre la regularización y también con la ley de nietos

No se puede, no se debe mentir con tanto descaro ya que es pecado y una persona tan mentirosa no es digna de dirigir nuestro país.

Toda esta campaña de bulos y mentiras indica claramente que las encuestas que manejan les son desfavorables y que incluso podrían serlo aún más, con la movilización que se está detectando en el electorado de izquierdas, ante el temor de que vienen juntas las extremas derechas.

El nuevo pacto de Andalucía, que confirma los de Extremadura, Aragón y C y L, nos demuestra que hasta los supuestamente moderados como Moreno Bonilla se han rendido a VOX y que lo que nos llega es una nueva versión del fascismo.

Su nerviosismo ya lo anticipó su gran gurú José María Aznar, con una frase que pasará a la historia de nuestra política; “el que pueda hacer, que haga”.

Fue un toque de trompeta para los sectores más reaccionarios en la policía, especialmente la UCO y la UDEF y la judicatura, esos que la izquierda no fue capaz de limpiar del franquismo, que pusieron en marcha una especie de golpe blando. 

Pero parece que eso tampoco les está sirviendo, de ahí esta nueva campaña para deslegitimar las próximas elecciones de 2027.

La cuestión es si es una campaña diseñada al estilo de las que se pusieron en marcha en EE.UU. de Trump y Brasil de Bolsonaro, que provocaron ante la pérdida de las elecciones el intento de toma de los correspondientes congresos. 

¿Puede ser eso también lo que esté preparándose en nuestro país?

Parece evidente que sí, pero podría ser incluso más peligroso.

¿Estarán dispuestos ante el fracaso del golpe blando a poner en marcha un golpe duro?

¿Si no ganan las próximas elecciones de 2027 además del intento de toma del Congreso podrían alentar un golpe militar? ¿Alentar y promover sacar los tanques a las calles cono en 1981?

No veo en el ejército actual ni los Milans del Bosch, ni los Armada, pero por si acaso haría bien la izquierda en movilizar sus bases para parar cualquier intento de transgredir la realidad electoral futura.

Al fascismo que nos amenaza se le para sobre todo con votos, pero también tomando las calles, con movilización social.

A partir de este instante ni un paso atrás, todos pie en pared codo con codo, para evitar la vuelta a un tiempo negro que creíamos ya olvidado.

Veremos.