Opinión

¿Sería posible reflexionar?

Este año, el día de Santa Ana trae doble: 26 siete 26. Esta curiosa fecha coincide con los 100 años desde que se reiniciaron los fuegos artificiales, suspendidos desde la llamada catástrofe de 1914, cuando aquel 28 de julio murieron 11 personas y más de 50 resultaron heridas por la explosión de una traca en la Plaza de los Fueros.

La fatalidad en Tudela coincidió, además, con que ese mismo día comenzó la Primera Guerra Mundial. Un día catastrófico en el más amplio sentido de la palabra. Anécdotas que van forjando la historia.

Los fuegos son, sin ninguna duda, después del cohete y la procesión de Santa Ana, el espectáculo más visto cada día del programa de fiestas. Opino que se deberían potenciar. Son muchos los ribereños que se acercan desde el atardecer para acudir a las ferias, comer y beber algo… para disfrutar de nuestras fiestas y culminar con los fuegos.

Desde Festejos decidieron potenciarlos el sábado de fiestas y quitarlos uno de los días entre semana. En mi opinión, se debería hacer justo lo contrario. El sábado es el día de más afluencia, y no precisamente a los fuegos; por lo tanto, no es necesario hacer nada extraordinario. Sin embargo, entre semana, el día que no hay fuegos, la tarde y la noche están desiertas.

Espero que alguien, por lo menos, lo reflexione.