Opinión

Que nadie nos lo cambie

Qué magnífico sería que en el cohete de las 12 de la mañana del día 24/7/24 se hiciera como se ha hecho siempre en Tudela y en el resto de Navarra. Es decir: sin sorpresas, sin postizos añadidos. Nuestro respetado Himno de Navarra se creó para interpretarlo en momentos solemnes, para escucharlo en respetuoso silencio. Es decir, lo menos apropiado para ese día y a esa hora.

El cohete es una tradición joven. En los años 50, un empleado municipal dispuso tirar unos cohetes en la Plaza Vieja sobre las 12, prácticamente sin asistentes. Transcurridos pocos años, dicho acto fue tomando forma y cada día 24 de julio se fueron añadiendo grupos de jóvenes de forma espontánea (imitando al chupinazo de Pamplona) en dicha plaza. Y en los años 60 ya se incorporó como comienzo de las fiestas.

El cohete comenzó sin convocatoria alguna, tan solo con unas tremendas ganas de disfrutar unidos, rompiendo la rutina y olvidando por unos días nuestras diferencias.

Que nadie nos cambie su esencia.

¡Felices fiestas y Viva Santa Ana!