Opinión

Homenaje a Rafael Manero Francés

Músico nacido en Tudela en 1935, y al que le será entregada merecidamente la Medalla de Oro otorgada por la Federación de Coros de Navarra el 21 de junio.

Muchos medios de comunicación se han hecho eco de su dilatada vida musical y de los méritos por los cuales se le otorga este trofeo.

Con su permiso, yo querría referirme a esa otra vida coralista que tuve la fortuna de compartir con él durante algunos años.

Amigo de sus amigos, sobre todo de su inseparable amigo Natxo Fernández Zurbano y sus esposas, María Ángeles y Mari Carmen respectivamente. Según comenta Rafael en Comillas, en los años 50 ya formaban ambos parte de un cuarteto en la Universidad. Es decir, sus vidas quiso el destino que fueran paralelas en muchos aspectos, personales y profesionales.

A Rafael lo recuerdo siempre como la típica persona a la que le gustaría ser invisible. Estar y colaborar con todos los que se lo soliciten, pero sin que se le vea. Cuando en el coro se interpretaba una obra suya y el director le pedía que saludara, le costaba un mundo.

El día de su homenaje se dará la circunstancia por segunda vez desde su separación en los años 90 de que los coros Gaztambide y Remacha, ambos fueron dirigidos por Natxo Fernández, se junten con otros dos más. La última vez fue en el 2025. Esa misma noche del concierto, fallecía tras una larga enfermedad Natxo. Curiosidades de la vida.  Y que sin duda sera tremendamente emotivo para él.                                                                                                 

En mi opinión, Rafael Manero Francés, como dijo Machado, es en el buen sentido de la palabra, bueno. Que por suerte ha podido recibir este merecido homenaje de sus paisanos personalmente. Y que deseo de todo corazón que lo disfrute durante muchos años.

José Luis Ultra Arellano
Ex componente de los coros Joaquín Gaztambide y Fernando Remacha de Tudela