Opinión

La Ribera de Navarra se queda en el andén

Si definimos con literalidad la frase “quedarse en el andén”, diríamos que significa perder el tren. O dicho de otro modo que no hemos logrado subir a tiempo y nos hemos quedado en la zona de espera, mientras el ferrocarril ha salido sin nosotros y se aleja para siempre.

Dicho esto, debemos hablar de una reciente decisión política acerca del Tren de Alta Velocidad (TAV/AVE) en lo que afecta a su recorrido por la Ribera de Navarra. Hace meses que temíamos esta noticia y se han cumplido las peores expectativas.

La intención del Ministerio de Transportes y Transición Ecológica es dejar la estación de Tudela en su actual ubicación. Esta decisión política, pretende borrar de un plumazo la posibilidad de que los 110.000 navarros, que vivimos en la Ribera, tengamos la oportunidad, única, estratégica e irrepetible de contar con una nueva estación comarcal de alta velocidad, en la ubicación donde siempre había estado diseñada junto al Hospital Comarcal.

Otra vez, juegan con los derechos de la ciudadanía del sur de Navarra. Ahora ya sabemos que con el TAV, una parte de Navarra avanzará y progresará, y nosotros nos quedaremos en la estacada, o mejor dicho en el andén.

Con esta decisión política, tomada de forma unilateral, y sin el consenso de los afectados, la Ribera quedaría rezagada una vez más, y ya no contaríamos con una estación comarcal para toda la Ribera, en la que miles de navarros, (y miles de vecinos de otras comunidades, más de 200.000 en total), pudiéramos acceder al tren de alta velocidad.

Quienes desde su responsabilidad política han tomado esta decisión de forma unilateral deben pensar que los riberos somos bobos y nos creemos que la mayoría de los trenes van a parar en esa vieja estación. Seamos realistas, la mayoría de los trenes no va a parar y los riberos tendremos que ir a la Estación de Zaragoza si necesitamos viajar en alta velocidad a Madrid, Barcelona o la mayor parte de España.

Nos engañan con encuestas poco fiables en las que nos dicen que la gente prefiere ir andando a la vieja estación actual y que las estaciones en las afueras de las ciudades no tienen éxito. ¿Acaso la gente va a pie con maletas pesadas a la estación a coger el AVE? ¿cuántos pasajeros van en trenes de cercanías para luego coger el AVE? Si una estación en las afueras disminuye el número de usuarios ¿Es inadecuado el emplazamiento actual del Hospital Comarcal a pocos metros de donde estaba el proyecto de la nueva estación? ¿Va la gente andando a ese hospital o van en coche o en autobús desde el centro de Tudela?

Quienes toman estas decisiones se están riendo a carcajadas de todos nosotros y condenan nuestro futuro. El trazado de las vías actuales no sólo rompe la ciudad y la aleja del cauce del río, sino que causa una elevada contaminación acústica que se agravará con el paso de más y más trenes de mercancías.

Por más inversiones millonarias que anuncien (la noticia hablaba de 59 millones de euros para remodelar y adaptar la estación actual), sabemos que están hablando de actuaciones futuribles de dudosa realidad, que suenan a propaganda política. El tiempo lo dirá, pero la experiencia en la Ribera de Navarra es que estos anuncios se quedan en “agua de borrajas”, y de verdura en la Ribera, sabemos mucho.

Lo único que podemos asegurar sin equivocarnos, es que nos quedamos en el andén. Seamos sinceros, nuestros bisnietos no verán un tren de alta velocidad en la estación actual de Tudela. La decisión hace tiempo que estaba tomada en el Ministerio, y quienes nos gobiernan en Navarra, están asumiendo con naturalidad pasmosa lo que han decidido en Madrid. 

Nos debería hacer reflexionar la evidente y preocupante apatía de parte de la sociedad de la Ribera ante este nuevo atropello a nuestros intereses y a nuestro futuro. No percibo determinación por defender nuestros derechos como ciudadanos navarros. ¿Qué dicen los agentes sociales de la Ribera, asociaciones de empresarios y sindicatos? ¿Qué dicen los ayuntamientos y sus respectivos partidos políticos que representan a decenas de miles de navarros de la Ribera? ¿No les preocupa que sus votantes pierdan el tren? ¿No piensan defendernos? ¿Cuál es el motivo de esta aparente resignación colectiva?

En la última semana, solamente he leído al concejal de urbanismo de Tudela, Zeus Pérez, en un artículo muy acertado y explícito, titulado “No es la estación, es el futuro de Tudela”. Zeus Pérez acierta parcialmente en el diagnóstico, porque hay que ir más allá, no es solo el futuro de Tudela, es el futuro de toda la Ribera.

Quizás en la Ribera nos hayamos acostumbrado a ser ciudadanos de segunda. Hace casi tres décadas que esperamos que llegue el Canal de Navarra. Qué decir del tiempo que llevamos esperando que Tudela tenga una conexión con Madrid mediante una autovía. Nos hemos visto tantas veces en el andén, viendo el progreso de otras zonas de Navarra, que los Riberos ya nos conformamos con nuestra mala suerte.

En Sociedad Civil Navarra, desde que se oyeron las primeras noticias de los cambios en el proyecto de la estación, hemos defendido públicamente que debería ser una estación verdaderamente comarcal de toda la Ribera ubicada en las inmediaciones del hospital comarcal como estaba previsto, si no queremos perder una oportunidad que no se va repetir.

De nuevo, se pone en cuestión una infraestructura esencial para nuestro futuro. Desde Sociedad Civil Navarra, afirmamos que la decisión del Ministerio sobre la Estación de Tudela, asumida dócilmente por el Gobierno de Navarra, generará diferencias entre los navarros, según en qué zona vivamos y trabajemos. Está en juego de nuevo el concepto del desarrollo de Navarra. Nosotros, creemos que ese desarrollo debe ser equilibrado y equitativo. El TAV/AVE no puede ser una excepción. No nos equivoquemos, nadie vendrá a defender nuestros intereses como ciudadanos. Una vez más depende de nosotros, si no defendemos nuestro futuro, nos quedaremos en el andén.