Siempre he pensado que la Ribera debería ser un foco económico contrapuesto a la cuenca industrial de Pamplona y complementario para la economía de Navarra, contra mejor vaya la Ribera más estabilidad económica habrá para todos los navarros.
Resulta cansino reivindicar que estamos dejados de la mano del Gobierno. A pesar de haber tenido varios presidentes riberos, la Ribera tiene el mayor índice de paro, la media de salarios más baja, el mayor índice de pobreza de toda Navarra, seguimos sin tener fecha clara para el Canal de Navarra ni para el TAV, imprescindibles estos para la Ribera y tenemos la Universidad desaprovechada con dos carreras, cuando podían ser ampliadas a otras con demanda en la zona, siendo esto apremiante.
Hay que crear un plan de reindustrialización ayudando a la creación de empresas y su asentamiento en la Ribera mejorando la fiscalidad que estamos padeciendo, muy por encima de nuestras comunidades autónomas vecinas. Podríamos favorecer la creación de nuevas empresas liberándolas de impuestos los dos primeros años de existencia.
Por último, una reflexión sobre el interés general de Navarra con la Ribera, para mantener su estatus actual y diversidad que es lo que deseamos todos los navarros de bien, Navarra siempre dentro de España, la aportación de la Ribera a estos valores es fundamental, ya que aquí somos impermeables a la colonización nacional separatista que padecemos, con las consecuencias que estamos viendo.