El niño que todos llevamos dentro, te agradece. Se dice que toda persona lleva un niño dentro, y otras lo llevamos siempre aunque parezcamos adultos.
Que bonito es ver este mundo (tal como esta) desde un prisma de niño, ni tan siquiera infantil, que ya tiene cierta malicia.
Pero no, no es por ahí por donde voy. Se trata de cosas diferentes. Ya hay hoy en día quién analicé este mundo , que dicho sea de paso necesita de un análisis muy, pero que muy serio y profundo.
Por donde voy es más simple, pero mucho más difícil de conseguir, y cuando se logra, te hace convertirte en globo de lo que te hinchas de orgullo.
El otro día, sin ir más lejos, por la noche cuando se acostaba mi nieta, oía desde otra habitación como mi hija le rezaba la oración, de todos conocida, “Jesusito de mi vida, eres niño como yo...”
Por supuesto que no cabía en mí, y tal cual le comenté a mi señora, “algo hemos hecho bien”, trasmitir ese poso. Esos valores que acompañan en la vida que ayudan y dan fuerza para luchar y ser ayudado por “jesusito”.