Lo esencial
“Lo esencial es invisible a los ojos” (Antoine Saint Exupery). Sin embargo, el consumismo, las pantallas, la hiperconexión y el entretenimiento nos ocupan durante segundos, minutos, horas, días, meses e incluso años. ¿Dónde dejamos el tiempo para nuestro desarrollo personal? Estas limitaciones las vemos en los demás; no en nosotros mismos. La forma de ver las virtudes o defectos que tenemos está basada una auto-percepción que tiende a sobrevalorarnos. Por eso una de las mejoras formas de pensar en nuestros problemas y preocupaciones es verlos… como si fueran de otros. Así el asunto nos parecerá más liviano.
Cuando llegan las fechas navideñas, los mantras se repiten: debemos fijarnos en lo que nos une y no en lo que nos separa, estar más unidos, ser más solidarios. Estos mensajes se quedan en nada si no miramos en nuestro interior. Si no comprendemos lo esencial. Y es que… “Las cosas más importantes no son cosas” (Byung Chul Han). “Con ruido no veo” (Juan Ramón Jiménez). “La visión es el arte de ver las cosas invisibles” (J.Swift). Sólo así estaremos preparados para asimilar y hacer de los mensajes navideños un patrón de comportamiento.
Como decía el gran escritor Alejandro Dumas, “La vida es fascinante, sólo hay que mirarla a través de las gafas del entusiasmo”.
¿Hay algún regalo mejor?