Hace unos días volví a acercarme a Olite, esa hermosa ciudad en pleno corazón de Navarra donde aún quedan cosas por conocer y por descubrir. Pero más cosas por saborear, degustar, vivir.
Salud
Olite es ahora demográficamente una ciudad mediana-pequeña de Navarra. Ha conocido tiempos mejores, pero sigue ofreciendo un potente atractivo que la lleva a cifras récord de visitantes: entre 250.000-300.000 al año, según datos del propio Gobierno de Navarra.
Entonces uno se pregunta si este volumen no basta para que tenga "URGENCIAS DE TARDE Y NOCHE YA" como reza un cartel en la fachada del ayuntamiento. ¿Tanto turista no enferma? ¿O se trata de ofrecer una imagen bananera en lo sanitario?
Entiendo que, además, tantos ingresos turísticos darían para atender este servicio ¿no? Que unos cuantos millones (entre las entradas al palacio y el consumo que realizarán en el comercio local, bien gravado, de seguro, por autoridades locales y forales, darán para mantener ese servicio ¿verdad?
Cultura
Tampoco tantos ingresos económicos deben ser suficientes para revertir sobre la ciudad "detallicos" varios que, considero, incluso auparán una mayor difusión cultural de Olite y de Navarra. Porque si preguntas a los navarros con qué ciudad o pueblo se quedan, sin contar el propio, me temo que este sería el primero, o de los primeros en esa lista.
Aunque sea un tema menor (y considero que su coste es puntual y barato) desconozco las razones por las cuáles Olite todavía carece de un estatua de Carlos III. E incluso más, de Carlos III y Leonor, cuando menos. Más para este año presente, donde se cumplirá en breve el VI Centenario de la muerte de Carlos III el Noble.
Otros lugares de Navarra ya han tenido tiempo y ocasión para rendirle un pequeño homenaje. Pero ¿qué le pasa a Navarra con Olite? Carlos III el Noble ya murió, sí, porque de haber seguido ya habría buscado la forma de favorecer a Olite como hizo con el resto. Descuidar, una de las principales fuentes de ingresos, el turismo es como pegarse un tiro en el pie. La máquina funciona sola, sin duda, porque estos "detalles" muestran muy poca atención o muy poca pesquis. Y también ¡muy poca memoria!