IA, IA, ¡¡oh!! Mil veces repetida

Hace unos días vimos a varios grandes medios repetiendo el oráculo microsoftiano sobre el porvenir de algunas profesiones que serán asumidas por las inteligencias artificiales (IA). No cabe duda que estamos en una gran campaña de publicidad a nivel global donde los alumnos de Goebbels nos repetirán mil veces la idea que necesitan convertir en verdad incuestionable.

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Personalmente, a pesar de los largos y maravillosos años profesionales dedicados a las TIC, soy en esta materia mal creyente. Ya lo avancé hace unos meses en este medio ("IA, IA, ¡¡oh!!"). Al menos, en lo referente a las supuestas ventajas en ciencias más cartesianas, más matemáticas, tengo claro su valiosa aportación. Pero en Humanidades es todo lo contrario. Vengo a exponer brevemente por qué.

Oráculos en la historia de la humanidad

Creo que fue Platón uno de los mejores divulgadores de la frase inscrita en Delfos, a la entrada del templo de Apolo, que lanzaba al viajero que buscaba respuestas: «Conócete a ti mismo» (en griego clásico, γνωθι σεαυτόν). Es decir, antes de formular preguntas es fundamental la introspección. Obviamente, diariamente, estamos lejos, muy lejos de tener un conocimiento propio razonable ya que pocos hacen/hacemos meditación, oración o reflexión a menudo. Sin saberlo, nos movemos como zombies sobre la Tierra de forma cotidiana y tragamos informativamente con todo lo que nos echan. Veréis cuando llegue la factura y la fractura (social, económica, cultural, espiritual) con la que, recurrentemente, nos ha embadurnado la Historia de la Humanidad.

Microsot, el vate reincidente

Seguramente Uds. son muy jóvenes y ya no recordarán que este monopolio estadounidense compró en su día (años 90 del siglo pasado) numerosos satélites soviéticos con el fin de "controlar" internet mediante su navegador Microsoft Explorer. Por aquellos años Netscape era su competidor, Altavista, Yahoo y Lycos eran los buscadores de referencia y nació una empresa especializada en búsquedas (con un algoritmos innovador), ahora archiconocida Google, otro monopolio que se nos ha echado encima. Microsoft ni lo vió venir. Por cierto, el Explorer sucumbió hace tiempo cambiando su cara, su nombre, y poco más. 

¡Cuídense de falsos, e interesados, profetas. No olviden las numerosas crisis financieras provocadas por especuladores en las bolsas que invierte a futuros.

Incógnitas sin resolver en la historiografía

Existen innumerables acontecimientos históricos pobremente explicados, investigados y, por tanto, conocidos. Hace más de 35 años recuerdo haber ojeado un libro en la Biblioteca de la Universidad de Navarra que dejaba en mi cabeza un planteamiento aún no solucionado: la rápida expasión del Islam en unos 80-85 años (entre el 635, con la toma de Damasco, y el 711, llegada a la península ibérica). Al imperio romano le llevó algo similar bastante más. Al imperio español en América, a pesar de la marcada diferencia tecnológica, también le llevó bastante más. ¿Me quieren decir que una IA nos va a responder ahora a este problema? ¿Van a entrar en los archivos, aún sin digitalizar? Y aun cuando se digitalicen, cada documento es sometido a un análisis profundo de validación. Hay cientos de miles pendientes y la falsedad documental es tan vieja como la humanidad. No veo a ninguna IA haciendo esa labor en breve ya que muestran una "madurez intelectual" infantil, parvularia.