Esperanza, con Z de luz
Son días de reencuentro, compartir, celebrar y disfrutar con amigos, familia y compañeros; un breve oasis en esta época distópica y convulsa que nos está tocando vivir.
Celebramos la Navidad y con ella lo que significa… la natividad de Jesús. Son múltiples las representaciones de esta iconografía en nuestra Catedral, talladas en piedra o decorando bellas tablas de los retablos que amueblan sus capillas. En ellas Jesús niño ofrece su luz e ilumina a los presentes; una luz cada día más necesaria para poder discernir entre el bien y el mal, la verdad y la mentira entre la libertad y el miedo o entre la ayuda y el interés… son algunos de los ejemplos de una lista cada día más extensa.
Darnos cuenta de todo esto no debe hacernos perder la esperanza, sino todo lo contrario. Es un momento extraño, pero es cierto que para apreciar la luz, debemos permanecer primero en la oscuridad, y creo que en ello estamos, por eso sólo queda la luz y la esperanza. Tras la noche llega el día y sí… ¡la luz siempre gana!
¡Feliz Navidad, próspero Año Nuevo y esperanza con z de luz!