¿Urge un cambio de paradigma productivo en Navarra?

Tras una etapa dulce impulsada por favorables vientos de cola, la crisis de la industria automotriz podría provocar un choque de las placas tectónicas del sector industrial europeo que haría tambalear a los buques insignias de marcas como Renault, Mercedes y Wolkswagen y tener como efecto colateral el declive de la industria automotriz en Navarra que emplea a cerca de 15.000 personas.

Asimismo, el cierre de la planta de BSH que afectó a cerca de 1000 empleos directos e indirectos sería consecuencia de la política deslocalización de empresas a países como Polonia, Marruecos o Turquía que buscan minimizar gastos y maximizar beneficios.Tras ello, subyace la necesidad imperiosa de incrementar la inversión en I+D+i en Navarra para evitar convertirse en la próxima década en una economía tercermundista, condenada a comprar patentes extranjeras y producir productos de bajo perfil tecnológico que requieran mano de obra de escasa o nula cualificación y sueldos mileuristas.

Igualmente, Navarra corre el serio riesgo de quedar una vez más desplazada de las principales vías de transporte europeas tras la entrada en el limbo de la conexión del TAP con la Y vasca y el descarte de la autovía transfronteriza Navarra-Francia que dotaba a Navarra de acceso directo a Europa aunado con las dificultades para aumentar el tráfico en el aeropuerto de Noain así como la historia interminable de la conexión con Madrid por la autovía de Medinaceli.

¿Urge un cambio de paradigma productivo en Navarra?

En este contexto de cambio de paradigma productivo, Navarra basará su fortaleza en las energías renovables ( producción de palas eólicas y de hidrógeno verde), factorías de baterías así como en la industria agroalimentaria, la extractiva ( potasa y magnesita), biomedicina, biofarmacéutica, universitaria y en la explotación agropecuaria.

Asimismo, al seguir inmersos en un contexto de crisis energética, emerge la energía verde como alternativa energética lo que implicará la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa necesaria para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y de lo que sería paradigma la planta de biomasa de astillas de madera de Aoiz (Navarra).

En resumen, se antoja urgente en Navarra adoptar medidas para evitar la fuga de empresas como BSH a países del Este de Europa y del Magreb, así como diseñar las lineas maestras de la inevitable reconversión industrial que se avecina en el horizonte del próximo quinquenio. El objetivo ineludible será evitar la desertización productiva de Navarra y su transformación en un inmenso Parque Temático para turistas, lo que impediría reeditar en la próxima década la frase de Shakespeare: "Navarre shall be the wonder of the world" (Navarra será el asombro del mundo).