Opinión

¿Crisis del coche eléctrico?

Tras una etapa dulce impulsada por favorables vientos de cola, la crisis de la industria automotriz podría provocar un choque de las placas tectónicas del sector industrial europeo que haría tambalear a los buques insignias de marcas como Renault, Mercedes y Wolkswagen y tener como efecto colateral el declive de la industria automotriz en Navarra que emplea a cerca de 15.000 personas.

Wolskwagen en la encrucijada 

La crisis de la industria automotriz vendría provocada por la baja demanda de coches eléctricos en el sur de Europa, a la retirada de las ayudas públicas del Gobierno alemán para comprar vehículos eléctricos, a la bajada de precios de Tesla y la entrada de las marchas chinas como BYD que imposibilita que los coches eléctricos germanos sean competitivos. Ello ha provocado una psicosis colectiva traducida en recortes en la producción, retrasos en el desarrollo de proyectos y una lucha salvaje entre las marcas para reducir costes y como paradigma, Volkswagen quiere intensificar sus planes de ahorro y podría reducir hasta 100.000 empleos en todo el mundo con el cierre de cuatro fábricas en Alemania.

Por su parte, la Asociación de la Industria Automovilística Alemana (VDA por sus siglas en alemán) prevé en Alemania un desplome de las ventas de coches eléctricos del 14% en 2026 dada la incertidumbre reinante en el mercado, lo que podría tener como efecto colateral la suspensión por las grandes marcas europeas de sus planes de producción de coches eléctricos. Así, tanto Renault como Mercedes y Wolkswagen se estarían planteando la revisión de su estrategia que pasaba por fabricar únicamente vehículos eléctricos en el año 2030 y estiman que la producción de modelos de combustión se mantendrá durante los primeros años de la próxima década. 

En este contexto, la dirección de Volkswagen ha anunciado que cancelará para 2029 el programador de seguridad en el empleo, tótem sagrado de la marca alemana y vigente desde hace 30 años debido a que la baja utilización de la capacidad en las plantas productivas se había compensado hasta ahora con ahorros en los proveedores, partida que ya sería insuficiente.

Nubarrones en el futuro del coche eléctrico

El coche eléctrico era la pócima mágica que debía despejar el horizonte laboral europeo para la próxima década y de lo que sería paradigma, la ambiciosa apuesta del grupo Volkswagen de invertir 1024 millones de euros en el periodo 2023-2027 que incluía la electrificación de la planta de Landaben y la llegada de dos nuevos modelos 100% eléctricos del grupo, uno de los cuales ,el Skoda Epic ya está en producción.Sin embargo, dada la incertidumbre reinante y la feroz competencia, la carga de producción de los modelos eléctricos de Landaben y Martorell podrían languidecer lo que tendría como efecto colateral la reducción de plantillas y una progresiva desertización de la industria auxiliar del automóvil navarro.

Así, el cierre de la empresa Antolín con 100 trabajadores al quedar marginado de la lista de proveedores del futuro modelo eléctrico de la planta de Landaben de Volkswagen Navarra, sería la punta del iceberg del previsible declive de la industria automotriz, por lo que se antoja urgente por el Gobierno central y el Gobierno de Navarra el diseño de las líneas maestras de la futura reconversión industrial que se avecina en el horizonte del próximo quinquenio.