Argentina en la encrucijada
Según el FMI, la inflación en Argentina seguirá desbocada en el 2024, (rozando el 140%), lo que provocará la pérdida de competitividad de los productos argentinos con la consiguiente constricción en las exportaciones e incremento del déficit comercial que desembocará en una tasa de paro del 13% prevista para el 2024.
Asimismo, el FMI prevé que el PIB se contraiga un 3,5% en el 2024 debido a la reducción de las exportaciones y una drástica reducción del consumo interno (7% en el segundo trimestre), con lo que asistimos a escenarios de estanflación. Por estanflación se entiende la suma de una inflación desbocada y un escenario de recesión económica y se trata de una de las más peligrosas combinaciones para la economía ya que ambos elementos distorsionan el mercado y la terapia de choque para combatir el estancamiento económico tiene como efecto secundario el incremento de la inflación y el brutal aumento de las tasas de pobreza (según ODSA-UCA, cerca del 55 % de los argentinos rozaría ya el umbral de la pobreza).
Igualmente, Argentina estaría lastrada por una desorbitante deuda externa de 290.000 millones de dólares lo que hace estar peligrosamente expuesta a una posible apreciación del dólar y anticipa un sombrío panorama económico para Argentina, rememorando la "Década perdida de América Latina" (década de los 80).