¿Y tú, qué vas a regalar esta Navidad?

Hace unos nueve años se realizó en Madrid en el mes de noviembre un experimento social navideño sobre varias preguntas acompañados de grabaciones a veintisiete jóvenes nacidos entre 1980 y 2000, también llamados millennials, generación del milenio o generación Y, sin conocer de antemano las cuatro preguntas. En primer lugar, se les preguntó quiénes eran las personas más importantes de su vida, limitando la respuesta a dos o tres personas como máximo; la segunda pregunta era sobre qué les regalarían en la próxima Navidad ese mismo año a esas mismas personas; la tercera pregunta era que, si les tocase la lotería, qué sería lo que les regalarían.

Las respuestas fueron quizás las mismas que contestaríamos nosotros. Por ejemplo, las respuestas a la primera pregunta: mi madre, mi abuela, mi pareja, etc. En la segunda pregunta fueron: un disco, un bastón, un dron, un iPhone, etc. En la tercera pregunta, teniendo ya más presupuesto, fueron: un chalet, un Rolls-Royce, un viaje por el mundo, un caballo, etc. Todos los jóvenes contestaron con entusiasmo y sonrientes a estas tres primeras preguntas.

La última pregunta a los jóvenes fue: ¿qué regalarías si fueran las últimas navidades de esas mismas personas? Aquí ya cambió la actitud, mucho más triste y reflexiva de los jóvenes. Ya no pusieron el corazón en las cosas, sino en las personas. Todos ellos cambiaron sus anteriores regalos de Navidad. Se lamentaron de que ya nunca volverán a estar con su familia y echaban de menos el no haber dedicado casi más tiempo para ellas. Sus respuestas fueron: que lamentaban las discusiones; que las hubiesen llevado a visitar a toda la familia, a la que no veían desde hacía años. Otros añadieron que les dirían que los querían mucho. En definitiva, cosas mucho más sencillas. 

Ante la próxima y triste Navidad en Albacete y Valencia, con muchos familiares desaparecidos y fallecidos por la DANA- a quienes nos unimos en su duelo-, en esta Navidad deberíamos reflexionar cuáles serían los regalos más valiosos para esas personas más queridas por nosotros, de los que tenemos la inmensa suerte de que todavía están a nuestro lado.