Las Fiestas de Tudela para los niños y mayores
El día 26 de julio se conmemora el día de San Joaquín y de Santa Ana, los abuelos de Jesús y, de un modo más general, se incluyen ese día a todas las personas ancianas o “mayores”, hayan sido abuelos o no. Y esta fecha es también un día muy importante en las fiestas en Tudela.
Reflexionando estos días respecto a los niños y mayores me llaman la atención, en primer lugar, los niños pues para ellos todo en fiestas es un descubrimiento, alegría y novedad: la música de las charangas, los gigantes, la “Revoltosa” en la plaza, los feriantes, los circos, la ofrenda a la patrona el día de Santa Ana en la catedral, el toro de fuego, etc. Para ellos, toda la mañana y toda la tarde es incluso un tiempo muy escaso, pues tienen realmente mucho para su disfrute diario, y poco agotamiento ante todo lo que ven y oyen en las fiestas. Y se nota en su risa y asombro, como nos sucedió a nosotros en nuestra infancia.
En el caso de los abuelos o simplemente los mayores, permanecen en nuestro recuerdo las imágenes de nuestras fiestas infantiles, ya lejanas, siendo conscientes de que, transitando por el camino de nuestra vida por la profesión y obligaciones de la propia vida adulta, nos hemos alejado de la ingenuidad, inocencia y candidez de la infancia. Y ahora sí que hay una mayor identificación con la simplicidad de los niños- como nosotros la tuvimos-, que experimentan la alegría, regocijo y fascinación en estos días festivos por cualquier cosa. Hay cierta semejanza en el agrado por lo extraordinario de las fiestas en esos dos extremos de la vida adulta. Quizá por ello, los niños y los mayores, se compaginan muy bien mutuamente, con esa ternura y cariño en ambos para la alegría, las bromas sencillas o la capacidad de sorprenderse, aumentando dicha conexión en nuestras fiestas.
Para todos: forasteros y tudelanos; adultos, niños y mayores. ¡Vivan Santa Ana y San Joaquín!