Balance sobre las fiestas de los Santos Justo y Pastor de Fustiñana 2025
Desde la Agrupación Fustiñana de Izquierdas (AFI), pasadas las fiestas, queremos hacer un balance de la festividad de los Santos Justo y Pastor 2025.
Como ya venimos comentando desde hace tiempo, las fiestas necesitan una mayor participación por parte de las asociaciones y colectivos implicados, y una menor unilateralidad por parte del equipo de gobierno. La creación de una Mesa de Fiestas, donde se puedan poner en común ideas concretas, debatirlas y encontrar soluciones a los problemas que puedan surgir durante esos días, sería algo muy a tener en cuenta. Entendemos que, bien utilizada, podría ser una herramienta útil que además incentivaría la participación de la vecindad. Trabajar con la gente ampliaría la visión a la hora de organizar las fiestas. Como siempre decimos: está bien hacer, pero también dejar hacer.
Siendo el Txupinazo el primero y, sin duda, uno de los actos más importantes, conviene reflexionar sobre el mismo. Lo dicen en el Paloteado y ahora también ha aparecido en prensa. En multitud de ayuntamientos ha dejado de ser un privilegio exclusivo de los concejales —especialmente, como es el caso de Fustiñana, del equipo de gobierno— para ser cedido a personas del pueblo que hayan destacado en algún ámbito, asociaciones deportivas o culturales, e incluso personalidades a título póstumo (familiares de alguien fallecido). No estamos hablando de una moda, sino de adaptarse a los tiempos. Y sí, es una cuestión ideológica, como también lo es conservarlo en su formato actual.
Por otro lado, es urgente el diálogo con quienes regentan negocios de hostelería en el pueblo. A fin de cuentas, ofrecen un servicio a la localidad también durante las fiestas, y sería positivo escucharles, dialogar y tratar de buscar soluciones a los problemas que puedan surgir. Los hábitos de salir han ido cambiando con el tiempo y, si bien siempre ha habido quejas, vivimos en un pueblo pequeño. Como indicamos más arriba, se trata de llegar a puntos de encuentro o, al menos, buscar soluciones intermedias en beneficio de todos, en la medida de lo posible. No es fácil, pero entendemos que es necesario.
Todos los años hablamos sobre la seguridad en los espectáculos de vaquillas. Hay que insistir en ello, pues, si bien quienes participan lo hacen libremente, toda iniciativa en favor de la seguridad en estos eventos es bienvenida. Se trata de evitar desgracias, máxime cuando hablamos de quienes no participan directamente o de quienes están trabajando en los festejos. En especial, estas personas deben poder llevar a cabo su labor con la máxima seguridad y, en ningún caso, poner en riesgo su vida o integridad.
Por último, también se ha hablado de una cuestión como son los gigantes. La comparsa La Cinquena fue quien dio vida a los gigantes en este pueblo. Si bien se depende en gran medida de que la gente se apunte, también desde el Ayuntamiento se podría dar un impulso. A fin de cuentas, dos gigantes y los cabezudos pertenecen al Ayuntamiento, y es una pena que haya poca gente bailándolos, así como que apenas salgan a lo largo de las fiestas. Caso similar es el de los bailables, que dependen mayormente de la participación vecinal, pero tampoco estaría mal tratar de darles un impulso para que puedan seguir oyéndose y bailándose las músicas y danzas típicas de nuestro folclore.
Sin más que añadir, esperamos que se tengan en cuenta estas cuestiones que aquí ponemos de relieve. Todavía queda tiempo para preparar las fiestas del próximo año, y confiamos en que lo dicho en este artículo sea escuchado.