¡Viva Santa Ana!
Es tiempo de fiestas. Es época de celebrar. Pero no solo tenemos que hacerlo en estos días. El año nos brinda muchas más oportunidades.
¿Qué debemos celebrar? Creo que todo. Siempre tendremos motivos para ver el vaso medio lleno o medio vacío. En nuestra mano está la visión positiva, brindar y echar un trago.
La vida nos pondrá piedras en el camino constantemente. Pero, aún así, nos debemos a nosotros mismos valorar y celebrar nuestros pasos.
¿Cuándo hay que celebrar? En esas fechas especiales definidas para celebrar (cumpleaños, Santos, festividades, aniversarios, etc.). Y también en esos otros momentos esporádicos por alcance de logros, realización de metas, o alegrías del día a día que la vida nos da.
¿Con quién? Con los tuyos, con todos los actores implicados, con terceros con los que aprecias y quieras compartirlo. O contigo mismo. También tenemos que saber celebrar con nosotros mismos y hacer un ejercicio de consciencia positiva y darnos un mimo.
¿Por qué debemos celebrar? Primero, por nosotros mismos, para posicionarnos en un estado mental y de ánimo mejor, por nuestro desarrollo y estado mental positivo. Y también por los nuestros, por esos mismos motivos, por compartir momentos y disfrutar con ellos. Nuestros cerebros tienden a olvidar lo negativo y quedarse con lo positivo. Así que, ¡llenémoslo de buenos momentos! Hacerlo con los nuestros hace amigos, hace familia, hace equipos.
¿Dónde hay que celebrar? En su sitio, tú lo eliges. Puede ser en la calle, en un recinto, en tu casa, en la mar o en la montaña. Cada ocasión tendrá su lugar especial.
¿Cómo debemos celebrar? Con cariño y sencillez. Con la generosidad del compartir y darnos. Con nuestra mejor #ACTitud.
Así que hoy toca gritar: ¡VIVA SANTA ANA! Y me voy a celebrarlo.