La sentencia firme de la justicia navarra en contra de la nueva ideología a implantar en los centros de docencia más tempranos era, necesaria y esperada. Necesaria desde el punto de vista moral, social, y humano, pero sobre todo para asentar que todo no vale en los pilares fundamentales de nuestra sociedad como son: justicia, sanidad, y educación. La transferencia a las comunidades de estas competencias a abierto la posibilidad de incursiones de corte político, contaminando el verdadero sentido pulcro y justo de las mismas.
Skolae, nace de las ideas políticas del más allá progresista alterando parte de la ingenuidad asociada a los más pequeños. Después de esta sentencia necesaria y demoledora ¿Dónde están las responsabilidades políticas por pretender modificar el pensamiento y la formación de los jóvenes navarros? ¿cómo es posible que el gran coste judicial y de desgaste social lo tengamos que pagar los que estábamos en contra de esta aberración?
La formación de los más pequeños, en un estado de felicidad plena de infantilidad necesaria y normal, han querido ser contaminados y manipulados adelantando su conocimiento a su tiempo. Este adelanto de conocimiento dirigido supone un retraso en la verdadera formación como niños, tanto en humanidad como en estabilidad social.
Esperemos que este necesario varapalo judicial, traiga o se devengue en las responsabilidades políticas y civiles, que la mayoría de los navarros demandan.