La pluralidad como objetivo indispensable
Estamos inmersos en un complejo futuro a nivel político en Navarra como consecuencia de diversos factores sociales y estructurales. A estas alturas, con todo lo pasado y con la que está cayendo en Navarra, es difícil obviar la fractura social y la elevada crispación causada en diferentes frentes, algunos de ellos defensores de políticas extranjeras a esta comunidad.
Ser “plural” es una palabra muy utilizada en política de amplio espectro, pero poco empleada en la realidad, y poco empleada debido a la falta de capacitación. Navarra pasa por el cambio de rumbo político más necesario de su historia para no perder mucho de lo conseguido: raíces, historia, economía, identidad. Nada puede ni debe ser más importante que defender estas palabras sinónimas de nuestro reino.
Estamos viendo declaraciones del principal partido regionalista, UPN, que se niega y se desvincula de un claro clamor navarro y español a tomar acuerdos con partidos constitucionales que nada tienen que esconder legal y socialmente, sin mochila, limpios y con mensajes claros. Los dirigentes de estos partidos, con mayoría en intención de voto, dicen renegar de la fórmula “suma”, la única que hay en la actualidad para frenar la expansión de políticas nefastas.
La pluralidad, ser plural, significa estar abierto al diálogo, tener empatía, saber negociar la intención de voto y, sobre todo, pensar en el resultado final. Los políticos navarros en partidos líderes en intención de voto, parece ser, no están capacitados para llegar a esta pluralidad, cegados por siglas o ambiciones estructurales que tanto daño han hecho ya a Navarra.
Esperemos que exista capacidad de maniobra en Navarra para que los partidos afines puedan entenderse y entender que la división del voto en las locales puede prolongar los intereses de otros en Navarra, algo que ni la economía ni la sociedad navarra pueden permitir.