El derecho a cazar en Bardenas en tela de juicio
Un año más, y van varios, tantos, que un cazador bardenero no olvida, que no se puede cazar perdiz ni liebre en el territorio de Bardenas. Esto, que a priori para un desconocido puede parecer una medida de preservación de la fauna, es en realidad todo lo contrario: es la antesala de la exterminación de la perdiz roja en Bardenas.
La actual directiva de Bardenas ha optado por la herramienta más fácil, como en el resto de Navarra, la restricción y la prohibición del derecho real a la caza. Resulta ya inverosímil ver cómo el Gobierno de Navarra asigna los días de perdiz en los diferentes acotados, asignando a Bardenas 0 días de caza. En el mismo terreno de Bardenas, dentro de su muga más cercana como es el coto local de Arguedas, le conceden en primera valoración 0 días con fecha 6 de agosto y después, con fecha 13 de septiembre, 4 días de perdiz. En Valtierra 2 días y en una corraliza de las propias Bardenas 4 días. Esto ofrece una clara visión de lo que está ocurriendo en Bardenas.
El peor escenario para nuestro territorio, dirigido por la falta de conocimiento y abandonado a la foralidad, va a ser el preludio de la extinción de nuestra perdiz y liebre. Con la experiencia de muchos años de ver cómo las reservas, después de 25 años, se abrían, tenían mucha menos perdiz que cuando se vedaron. Con la experiencia de ver cómo los machos viejos se cierran en los bandos y no dejan fecundar a los jóvenes, haciendo viejas a las hembras.
La caza en Bardenas necesita un proyecto de repoblación urgente de liebre vacunada y de perdiz de gran pureza y, sobre todo, un control de predadores masivo, ya que la permisividad de las nuevas figuras ha llenado y descontrolado Bardenas de alimañas de todo tipo. ¿Quién quiso estas nuevas figuras para nuestro territorio? Solo han traído restricción y prohibición para los derechos reales; sin embargo, han potenciado los nuevos usos.
Un año más, vemos cómo nuestro derecho se extingue, se acaba en la pasividad de no luchar por él. Necesitamos recuperar nuestros derechos reales para poder recuperar los estatus medioambientales y sociales que conocimos y vivimos. Solo de esta manera volveremos a ser libres en Bardenas.