Opinión

Bardenas Reales perdidas

Estamos ante la mayor pérdida de patrimonio que un navarro y congozante puede sufrir: la pérdida de uso y disfrute de su mayor legado, Bardenas. El pasado martes, recorriendo el camino perimetral del polígono por la noche, me di cuenta de que hemos perdido "lo nuestro". Lo hemos perdido porque tanto la pasada dirección como, sobre todo, la actual así lo han querido. El camino perimetral del polígono parecía una autopista de furgonetas, caravanas, e incluso camiones de Dinamarca y Francia, que recorren todos los caminos posibles intentando descubrir el hallazgo de sus vidas. Somos conscientes de que los nuevos usos, como el turismo, deben tener cabida, pero no así, discriminando los congoces reales y potenciando únicamente este nuevo uso. Atrás quedaron la paz y el silencio de cualquier asomada a un barranco, donde no se veía a nadie y los derechos reales como caza, pasto o agricultura se sentían a flor de piel.

Bardenas necesita con urgencia una nueva dirección para preservar el mayor de los motivos por los que fue cedida: sus derechos para los congozantes. El turismo como nuevo uso deberá ser tratado como eso, un nuevo uso, sin perjuicio frente a los derechos reales. ¿Dónde están las inversiones en caza, agricultura o leña? La mayoría de los habitantes mayores de los pueblos congozantes coinciden en que hemos perdido las Bardenas para el disfrute de los últimos que han llegado, los demás.

La potestad legislativa en Bardenas recae en los 22 pueblos y sus ayuntamientos. No es justo que acciones que repercuten directamente sobre los derechos de los empadronados, como es el caso del turismo y su marco regulatorio, no se lleven a la aprobación popular en dichos ayuntamientos. De la misma manera, la resolución de Bardenas como parque natural o reserva de la biosfera son títulos aprobados por una minoría basada en la foralidad, algo que dista mucho de la vida real de Bardenas.

Desde la asociación ACACONBAR (Asociación de Cazadores y Congoceantes de Bardenas), hemos solicitado una auditoría de cuentas de los últimos años para ver dónde y cómo se han utilizado los ingresos en Bardenas y de qué manera han repercutido a los diferentes congoces. Después de varios meses, todavía no hemos recibido esta información de carácter público. ¿Por qué? Esto nos llevará a la siguiente actuación.

Como congozantes, como bardeneros, por los que ya no están, por los que sí están pero no se atreven a decir lo que piensan, aquí estamos nosotros para volver a recuperar la esencia de algo que nos ha traído hasta aquí en paz y libertad, y que nunca dejaremos que nos usurpen: nuestro derecho en Bardenas.