En Bardenas, de estar mal, a estar peor

Recientemente hemos recibido el calendario de caza en Bardenas, siendo una campaña muy prometedora para la perdiz. La primera sorpresa es que solo han dado 2 días de caza de perdiz, ante un año de cría muy bueno, donde muchos de los cotos próximos o incluso de terreno mugante con Bardenas han dado el doble. Todavía parece ser que esta dirección, la de Bardenas, no se ha enterado de que las reservas no sirven más que para la extinción comprobada de la especie y de que todos los años es necesario quitar muchos individuos para renovar la sangre de puesta y celo. Lo más sangrante es lo segundo: han dado los dos días seguidos de caza, el día 1 y 2; solo parece ser un claro objetivo cerrar cuanto antes. ¿Cómo es posible que hayan dado los dos días seguidos, siendo una presión continuada en el medio lo peor para la perdiz? ¿Quién realmente dirige la caza en Bardenas, que es capaz de cometer esta barbaridad?

La caza, como derecho real, lleva muchos años mancillada y vilipendiada en pro de un estado hermético de poder, inaccesible para los reales dueños de Bardenas: los congozantes. Debemos luchar por cambiar esta dirección a nivel político y social para poder recuperar nuestras especies autóctonas como liebre y perdiz en un marco-programa de repoblación. Los intereses de los cazadores en Bardenas poco importan después de ver que dan dos días de caza y, en vez de ponerlos salteados de cara al frío, donde la perdiz está más fuerte, los ponen los primeros y seguidos.

Los cazadores bardeneros necesitamos cazar, poder salir a nuestra tierra desde octubre hasta finales de enero, como se ha hecho siempre y como hace nuestra comunidad hermana, Aragón. Estamos, si no cambiamos, ante un fin anunciado de películas, desierto, cátedras, fotos, subvenciones y demás farándula, por una dirección politizada y una defensa de los cazadores inexistente.