Hay un hecho: el Ayuntamiento defiende los intereses y el futuro de los tudelanos debido a que diferentes negocios quieren instalar una procesadora de fangos en medio de la huerta tudelana. A partir de aquí se genera una causa: el Ayuntamiento, sin tiempo de reacción, contrata los servicios jurídicos a su alcance para parar esta imposición contra la salud de los tudelanos y su futuro.
Se genera una reacción por parte de la oposición, que no solo apoya la instalación, sino que además denuncia ante Anticorrupción un gasto por este litigio de defensa. Yo, como tudelano, me pregunto: ¿a quién defiende esta oposición en Tudela? Cada uno se retrata como quiere y donde quiere, pero los tudelanos seguro sabrán tomar buena nota de estas acciones, claramente en contra de nuestros recursos y de nuestro futuro.
Es tan lamentable que, para estar contra un gobierno y creer ganar intención de voto, se utilice un arma que va contra el propio bienestar del ciudadano, que plasma la capacitación y el potencial político del mismo. ¿Acaso la oposición de Tudela está a favor claramente de la implantación de la procesadora de fangos? Es imprescindible saberlo, ya que el año que viene son las elecciones locales y esta actuación deja un poso difícil de olvidar.
¿Quién, a estas alturas, puede estar a favor de una procesadora de fangos cerca del casco urbano de Tudela y en medio de uno de los términos de cultivo de verdura más importantes, como es Mosquera? La implantación solo es el principio; la ampliación es lo que viene, igual que en el Culebrete, y solo Dios sabe lo que quedará para los tudelanos a costa de un negocio privado afín al sistema.
El Ayuntamiento de Tudela, valiente en la defensa de la sanidad de sus ciudadanos y de su tierra comunal, es llevado a Anticorrupción por gastar en defender a su pueblo de tal barbarie.
Tomamos nota.
...y como consecuencia de esto la oposición se posiciona.