Opinión

Navidad 2025-2026

Las fiestas de Navidad y Año Nuevo, son como mojones gozosos en el devenir de cada año. Estos días los hechizamos y los percibimos luminosos dependiendo de las circunstancias de cada cual. Son días entrañables que nos han marcado desde la infancia, por ese compartir en familia mesa y mantel, afectos explícitos en abrazos y besos, y deseos de felicidad futura para todos. El buenismo es el ambiente que reina. También, el dolor por las ausencias.

La celebración de la Navidad y Año Nuevo para los jóvenes, es todo colorido y optimismo, sones de villancicos y zambombas. ¡Fiesta! Para la madurez, disfrute entrañable y sosegado. Para la vejez, disfrute sereno aceptando lo vivido y el futuro en nebulosa.

Yo, ya viejo pero sereno, desde la nostalgia y rememorando aquellos años de infancia y primera juventud, recuerdo mi época infantil como días de especial júbilo en las reuniones familiares. Las calles y las tiendas rebosaban de gente los días inmediatamente previos a las festividades grandes, con las amas de casa haciendo un esfuerzo y rascando de los ahorrillos, para esa noche y el día de Navidad, ofrecer a la familia un ágape especial.

En la calle grupos de mozalbetes íbamos por las tiendas y por las casas cantando villancicos, sin ningún ensayo ni preparación, adornados con una o varias zambombas y panderetas, pidiendo la colación, que solía ser, higos secos, peladillas y algún turrón. A veces nos pedían cantar villancicos delante del belén, que sonaban bastante desafinados.

Eran y son unas fiestas grandes.

Feliz Navidad