La mirada

Hay una forma especial de mirar: desde la abstracción, que no es meramente informativa, sino que desencadena emociones. A todos nos ha sucedido, sentirnos subyugados cuando hemos observado algo que nos ha impactado positivamente, puede ser una flor de especial colorido, una puesta de sol, una hoja flotando en un estanque, un rostro, incluso un diminuto gusano intentando peligrosamente cruzar un camino.

Ser sensibles a las artes es uno de los atributos más nobles que tenemos los humanos. No depende solo de la cultura. El humano primitivo en la cueva de Chauvet hace 30.000 años, ya plasmó en las paredes de su cueva escenas de caza con objeto, probablemente, de revivir emociones que había observado o experimentado. Esa necesidad de expresar sentimientos es el origen de las diversas artes, con una interpretación subjetiva del artista

La creación, común a todas las artes, se nutre de la observación y de la fantasía en el momento de crear, puede ser realista, intuitiva, incluso fantástica haciendo irreconocible la realidad, pero llevando un sentido o un mensaje.

Con “la mirada” tanto al crear como al observar arte, intentamos alcanzar lo que hay detrás de la mera mirada fotográfica, y lo que no es meramente descriptivo. Hay matices que revierten en el que contempla un cuadro, en el que lee un poema, o escucha una melodía, que provocan una especial emoción, generalmente positiva.

La “mirada” en las artes, nos traslada a vivir sensaciones especialmente placenteras, durante unos momentos, unos minutos, incluso a veces durante mucho más tiempo.

Una mirada poética, ennoblece la realidad.

Feliz Navidad.

Mi recuerdo emocionado para las gentes de Valencia y de las zonas devastadas.