Las fiestas patronales, fieles al calendario y al ruido

Hay otras festividades que se celebran en el año que no tienen marcado en rojo pasión el día del mes correspondiente.

Sin embargo, la fiesta patronal tiene el rito y el mito reservado. Las otras, las paganas, tienen por bandera ver al ídolo de turno, sea mujer u hombre. Casi siempre cantante, casi siempre acompañada de una troupe de gente que acompaña a la "estrella" de turno y que enloquece al personal.

Las fiestas patronales también tienen algo que embarga a quien las vive con intensidad. Hay quien me ha asegurado que es persona no creyente, pero la procesión de Santa Ana le remueve sentimientos. Lo creo y respeto. Al igual que otro ídolo moverá pasiones a quien asista al concierto.

No hay más que ver el fervor y la emoción de los asistentes a la procesión, lo mismo que quienes acuden a estadios. Ambos acontecimientos tienen su ritual.

Esto viene a cuento de que las fiestas, sean cuales sean, están rodeadas de una puesta en escena propia, cada cual para dar gusto a quienes las disfrutan, sean religiosas o paganas.

Una cosa une a ambas: el jolgorio y el ruido que acompaña a la celebración.

El concierto celebrado en el estadio Bernabéu de una famosa cantante ha supuesto mucha incomodidad a quienes viven en el entorno y han protestado sin suerte al considerar su demanda.

En Tudela, las ferias, cuestión unida a la fiesta, van a cambiar de ubicación por razones evidentes y conocidas. Se ha habilitado un nuevo espacio. Quienes van a sufrir el ruido de los coches de choque, las tómbolas, los diferentes puestos de ventas varias, también han protestado por la ubicación y el ruido que van a soportar, sin ningún éxito en su protesta.

Es la fiesta con mayúsculas, es el jolgorio sin parar. Además, al parecer, toda fiesta que se precie lleva aparejado un ruido casi siempre insoportable.

Ruido que no aporta nada, más allá de la excitación del personal que, al parecer, es difícil de evitar. Ya sea la fiesta religiosa o pagana.

Alguna vez, se podría intentar bajar los decibelios a ver qué ocurre.

Felices y respetuosas fiestas.