Opinión

El efecto mariposa

“¿El aleteo de las alas de una mariposa en Brasil desencadena un tornado en Texas?”

Éste fue el título de una charla que el matemático y meteorólogo estadounidense, Edward Lorenz, dio en 1972 y tras lo cual quedó acuñado el término “efecto mariposa”.

El efecto mariposa lo definió como el fenómeno por el que, si en un sistema se produce una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación es posible generar un efecto considerablemente mayor a corto o medio plazo.

De ahí la imagen metafórica del aleteo de una mariposa en Brasil y su repercusión en un tornado en Texas.

Con el fenómeno también conocido de “la globalización”, lo que ocurre en alguna parte del mundo lo podemos tener en el felpudo de nuestra casa.

Cada uno de nuestros comportamientos es una acción que genera un movimiento tri-direccional y expansivo.

Tri-direccional porque se dirige hacia nosotros mismos, hacia otros, en el entorno circundante y los más metafísicos dirían que una cuarta dirección hacia el universo.

Expansivo porque cada persona o situación receptoras de esa determinada acción se comportan como agentes emisores de nuevos comportamientos.

Algo que nació pequeño, insignificante, puede tener una repercusión de tal calibre que nos resulte difícil imaginar.

Y puestos a imaginar…

¡Imaginemos!