Anestesia “versus” Amortesia
La palabra anestesiología viene del griego. Por una parte, el prefijo “an” significa sin, por otra parte, “aesthesis” significa sensación. Cuando empleamos la palabra anestesia hablamos de pérdida de la sensibilidad.
La sensibilidad es tan apreciada como temida.
Cuando enfrentamos momentos o situaciones de dolor y/o miedo centramos todos nuestros recursos en eliminar o aliviar esas cadenas de nuestro libre albedrío y apostamos por dejar de sentir y por ende, amordazamos el lenguaje corporal para silenciar la mente inquisitiva.
La nueva propuesta es escuchar-nos para descifrar el lenguaje oculto del dolor y/o el miedo para comprender y así tener las claves para resolver y mejorar lo que anda desbordado.
A esa comprensión de lo que estamos sintiendo bien podemos asignarle una nueva palabra: amortesia, significando el tratarnos con respeto y amor “en lo bueno y en lo malo”.
Afrontamos, a partir de ahora, un nuevo dilema: anestesia “versus” amortesia.