Sin miedo al futuro

Completada una nueva vuelta al sol, cuando Santa Ana –fiel a su cita– irrumpe un año más en nuestras vidas, me siento feliz y honrado al trasladaros el saludo afectuoso de la Corporación municipal, funcionarios y empleados del Ayuntamiento de Tudela.

Hace ahora un mes, coincidiendo con el ecuador de la legislatura, ratifiqué mi compromiso de hacer de Tudela una ciudad para vivir y para ser vivida, donde los ciudadanos figuren siempre en el centro de todo. Estoy convencido de que un reto así pasa necesariamente por promover, como ya estamos haciendo, iniciativas en las que la sostenibilidad urbanística y medioambiental, junto a las nuevas tecnologías, constituyen la perfecta simbiosis para disfrutar de una ciudad más verde, digital, accesible y social.

Iniciativas que son ya una realidad, como el Corredor Verde, y las que lo serán a corto plazo, como las piscinas municipales o el ascensor de la calle Manresa entre otras, reflejan, más que un cambio, la vertiginosa metamorfosis que abre las puertas a un nuevo concepto de ciudad inteligente, universal y humanizada, con una mayor oferta de propuestas culturales, educativas, turísticas, medioambientales, solidarias y por supuesto festivas, como las que estos días animan y pintan de rojo y blanco nuestras calles.

Hay razones para mirar al frente con la ilusión y el optimismo de quienes apostamos por un modelo de ciudad en el que no haya que tenerle miedo al futuro. Os invito a sumaros a este imparable proceso de transformación, mientras disfrutáis de las fiestas junto a los vuestros, desde la responsabilidad, el respeto y la tolerancia que han hecho de Tudela la ciudad libre, amable y hospitalaria con la que todos nos sentimos identificados.

¡Viva Santa Ana! ¡Viva Tudela! ¡Viva Navarra!