Un hogar lleno de historias
Volvemos a estar inmersos en la Navidad, ese momento especial de intimidad familiar, de tiempo lento e infantil, de aromas de platos caseros y luces en las calles. El final de año nos marca una fecha para reflexionar y la Nochebuena, la oportunidad de compartir y reforzar todos los lazos que nos conforman como personas: los de casa y los que nos unen como comunidad.
Nuestra ciudad, con sus casi 40.000 habitantes, es al final un hogar lleno de historias, sueños y valores que nos hacen únicos. Porque es cierto que somos únicos en nuestra manera de enfrentar desafíos y superar obstáculos, en nuestra manera de ver la vida y de salir adelante.
Quiero aprovechar este espacio que me brinda Plaza Nueva para agradecer el esfuerzo y compromiso de cada uno de los tudelanos y las tudelanas durante todo este año que vamos a dejar atrás: a las familias, por educar con amor; a los comerciantes, por mantener viva nuestra economía local; a los jóvenes, por su entusiasmo y energía; y a nuestros mayores, por ser el pilar de nuestra memoria y sabiduría.
La Navidad nos recuerda la importancia de la solidaridad y la esperanza. Es una clara llamada a abrir el corazón y compartir, no solo regalos, sino también tiempo de calidad con los nuestros, sonrisas y cariño, mucho cariño.
Me acuerdo siempre estos días de los que pasan el trance en el hospital. Os envío desde este espacio toda mi fuerza y mi serenidad. Pasará. Recordad que pasará.
Para el resto, ojalá estas fiestas estén llenas de paz, alegría y unión en todos vuestros hogares.
Os deseo una Navidad llena de momentos inolvidables y un Año Nuevo repleto de salud y nuevas oportunidades.
Feliz Navidad y próspero año 2025.