Opinión

Cuidado con los monitorios

Si recibe una demanda en la que una compañía de luz, de gas, de telefonía o un banco le exige una deuda, tenga cuidado. Puede que se trate de un proceso monitorio. Si es así, solo tiene veinte días para oponerse a pagar. Si no, le obligarán. 

Cada vez más empresas recurren a estos procesos para exigir supuestas deudas de meses o años atrás. Como se ha dicho, el problema es que esta vía solo da veinte días al consumidor para escribir al juzgado y oponerse a pagar la deuda. Cuando lo haga, el juzgado acordará seguir la tramitación por el juicio que corresponda, verbal u ordinario. 

Una vez que el consumidor ha presentado escrito de oposición, algunas compañías renuncian a ir a juicio y la reclamación se queda ahí sin que el afectado tenga que pagar nada. Si, por el contrario, quieren seguir adelante, el consumidor podrá acudir al juicio y defenderse sin abogado ni procurador siempre que la cantidad reclamada no supere los dos mil euros.

Sin embargo, si usted no se opone en estos veinte días desde la notificación, el juzgado entenderá que la deuda es firme y podrá abrir un proceso de ejecución forzosa para que sea abonada, sin que pueda ya defenderse.

El origen de la deuda es muy variado y, en ocasiones, muy discutible. A veces se debe a que la compañía subió los precios pactados al renovarse el contrato sin informar adecuadamente; en otras ocasiones, viene de un cambio de empresa en el que la compañía “abandonada” les liquidó los servicios vinculados; en otros casos, una empresa dio de alta al cliente de forma irregular; también hay consumidores que no pagaron facturas desproporcionadas respecto al consumo real de casa; se están viendo igualmente monitorios por financiaciones de todo tipo, desde compras a domicilio a eventos familiares, por la contratación de tarjetas de crédito o ‘revolving’ o por créditos rápidos, que además generan una gran deuda al consumidor. 

El problema de estos procesos es que, si el consumidor no se mueve con agilidad y hace el escrito de oposición en veinte días, perderá el dinero que le reclaman, sin poder defenderse. Por ello, si usted recibe una demanda reclamándole una deuda de hace un tiempo, busque asesoramiento de forma inmediata para no superar los plazos de respuesta, poder oponerse a tiempo y no tener que pagar deudas que no corresponden.