Opinión

Opus Dei, evangelización de los ricos

El concepto evangelizador más generalizado de la Iglesia siempre ha sido la evangelización de los pobres y el Concilio Vaticano II estableció una “opción preferencial por los pobres”. Jesucristo mismo, el Hijo de Dios, dijo de sí mismo que no tenía dónde reclinar la cabeza. Curiosamente, surgió en el siglo XX un santo que creó una congregación religiosa que tiene como fundamento la evangelización de los ricos. Me refiero sin duda a san Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei. Aprovecho la ocasión para recomendar la biografía redactada por Vázquez de Prada de este santo aragonés que tanto ha influido en la Navarra moderna. Alguien podrá pensar que como licenciado en Filología española por la UNED me mueve la intención de denostar la personalidad y la figura de san Escrivá, pero nada más lejos de mi intención. Además de que su fecha en el santoral coincide con mi cumpleaños, me parece tremendamente necesaria esa evangelización de los ricos porque cuando las personas adineradas y pudientes abandonan la fe en Jesucristo, los pobres se pueden esperar lo peor. Por lo tanto, quisiera alabar la genial y santa idea de mantener en la fe católica a las familias burguesas. Ya dijo Jesucristo que era más fácil que un camello entrase por el ojo de una aguja que un rico entrase en el Reino de los Cielos. Habrá quien piense que un camello nunca podría entrar por el ojo de una aguja de coser, pero el término `aguja´ se refiere a la entrada principal de los palacios del Oriente Próximo, por donde acceden al interior las personas distinguidas y lógicamente los camellos entraban a lo que aquí denominamos cuadras, no a los salones lujosos. Por lo tanto, Jesucristo definió esa posibilidad como algo muy complicado, pero no imposible. Y san Escrivá de Balaguer y el Opus Dei, gracias a Dios, lo hacen más factible. 

Dicho esto, habría que mencionar que no todos los licenciados y doctorados por la Universidad de Navarra son santos. De esto tenemos muchas pruebas aquí. En la clase política, tanto por la izquierda como por la derecha, la mayor parte de los cargos relevantes los ocupan exalumnos de la universidad privada, y en los demás sectores ocurre lo mismo; muchos de ellos son funcionarios de Nivel A y se declaran abertzales, radicales de izquierda, partidarios del antimilitarismo radical, etcétera.  De hecho, las leyes más polémicas desde el punto de vista de la moral católica han sido propuestas y aprobadas cuando han ocupado los puestos más relevantes licenciados por la Universidad de Navarra. Para muestra un botón: la ley del skolae que obliga, incluso a los centros religiosos y concertados, a formar a todos los niños en la ideología de género que va directamente en contra de la educación afectiva cristiana, basada esta última en los conceptos y principios éticos de la pureza, la castidad, la fidelidad y la familia con hijos. Por otro lado, todos observamos que muchos graduados por la privada sirven al dinero, y ya dijo Jesucristo que no se puede servir a Dios y al dinero. Eso sí, los que hemos estudiado en universidades más humildes y modestas comprobamos día tras día algo que caracteriza a los de la privada y que se basa en una gran lealtad y compañerismo entre sí: un licenciado de esta universidad de extrema derecha prefiere tomarse un café con un licenciado abertzale de esta misma universidad, aunque acaben discutiendo agriamente, que tomárselo con un licenciado por la UNED. Esto me parece muy  loable e incide en la tolerancia y el respeto social.