La Ribera reafirma su apoyo unánime al Canal de Navarra como obra estratégica para su desarrollo
Sindicatos, ayuntamientos y comunidades de regantes se concentraron en la sede de Bardenas Reales para defender la urgencia de ejecutar la Segunda Fase del Canal
- Unidad de la Ribera en defensa del Canal de Navarra
- El Canal de Navarra, clave para la vertebración y el futuro de la comarca
- Denuncian falta de participación en la toma de decisiones
- David Navarro: “No puede ser una guerra entre regantes, los técnicos deben marcar las hectáreas”
Unidad de la Ribera en defensa del Canal de Navarra
La sede de la Comunidad de Bardenas Reales en Tudela acogió este martes una reunión clave para el futuro hídrico de la Ribera. Convocados por diversas comunidades de regantes, representantes de ayuntamientos, sindicatos agrarios y entidades socioeconómicas de toda la zona se dieron cita con un mensaje unánime: la necesidad urgente de ejecutar la Segunda Fase del Canal de Navarra y garantizar el agua comprometida para la comarca.
La convocatoria partió de una decena de comunidades de regantes, entre ellas Huertas Mayores y Campos Unidos de Tudela, El Ferial de Bardenas, y Valpertuna, que alertaban de los últimos cuestionamientos públicos al proyecto y llamaban a la unidad para “reafirmar la postura común” ante las instituciones.
El Canal de Navarra, clave para la vertebración y el futuro de la comarca
En el manifiesto aprobado tras el encuentro, los participantes recordaron que el Canal de Navarra es una infraestructura estratégica, no sólo para el regadío, sino también para el abastecimiento urbano e industrial. Subrayaron que se trata de una obra de interés general que debe ejecutarse sin más dilaciones para beneficiar al conjunto de Navarra y aliviar la presión hídrica de otros sistemas.
“El Canal no puede entenderse como fases inconexas, sino como un único proyecto integral para vertebrar el territorio y garantizar el desarrollo de las generaciones futuras”, señalaron los firmantes.
El comunicado destaca que la eficiencia del canal y su sistema de distribución alcanza el 97%, con consumos reales muy por debajo de las dotaciones gracias a su tecnificación. Además, el embalse de Itoiz —del que se nutre el sistema— cuenta con una capacidad de 418 hectómetros cúbicos y un promedio histórico incluso superior, gracias a las aportaciones del río Irati.
Denuncian falta de participación en la toma de decisiones
Los asistentes también expresaron su malestar por la exclusión de los futuros usuarios en los procesos de decisión de la Comunidad General de Regantes del Canal de Navarra. Aunque valoraron la interlocución mantenida en los últimos meses con Riegos de Navarra y el Gobierno foral, consideraron “muy preocupante” que no se haya facilitado su participación directa.
“Solicitamos que se haga un esfuerzo mayor por parte de la administración para explicar los datos reales del canal, y que se garantice la voz de los futuros beneficiarios en el diseño de su desarrollo”, remarcaron en el texto conjunto.
David Navarro: “No puede ser una guerra entre regantes, los técnicos deben marcar las hectáreas”
Entre los asistentes se encontraba David Navarro, representante de la Comunidad de Regantes de Huertas Mayores y Campos Unidos de Tudela, y miembro de UAGN. En sus declaraciones, insistió en que el debate no debe centrarse en cifras, sino en criterios técnicos.
“Nos reunimos para hablar del Canal de Navarra, de su importancia y para aprobar un manifiesto que solicita el agua comprometida para la Ribera cuanto antes”, explicó Navarro. “Nunca hemos entrado a valorar el número de hectáreas, eso corresponde a técnicos y expertos. No puede ser una guerra entre regantes”, defendió.
Asimismo, recalcó el carácter transversal del proyecto: “El canal no solo afecta al riego, afecta también al agua de boca, al agua industrial y al equilibrio hídrico de muchos otros sistemas. Al final, afecta a toda la Ribera y, en definitiva, a toda Navarra, porque es una obra estratégica”.