Agentes de la Policía Foral pertenecientes al Grupo Operativo de Medioambiente y al Grupo de Investigación Medioambiental (GRIM) de la Comisaría de Tudela han iniciado diligencias penales contra un hombre de 74 años, presunto responsable de un delito contra la fauna y otro por tenencia ilícita de armas en la capital ribera.
Durante febrero, los agentes detectaron posibles indicios de caza usando reclamos vivos. Para investigar, se establecieron dispositivos de vigilancia con el objetivo de localizar al supuesto infractor.
Estas labores permitieron identificar a un hombre en una finca rústica cercana a Bardenas Reales practicando la caza de perdices mediante reclamo. Se comprobó que empleaba dos ejemplares enjaulados como señuelo vivo en plena época de veda y reproducción de la especie.
Según el artículo 335 del Código Penal, están prohibidas las prácticas de caza expresamente vedadas por la normativa específica sobre caza y pesca, según ha informado la Policía Foral. En el lugar, se encontró un arma no registrada, munición variada y un reclamo electrónico emitiendo canto de perdiz, todo lo cual fue incautado junto a las perdices.
Además, el artículo 564 del Código Penal penaliza la posesión de armas de fuego sin la correspondiente licencia o permiso. Las diligencias han sido enviadas al Juzgado de Instrucción de Tudela y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Navarra.