Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 10 de agosto de 2020
  • Actualizado 18:03

TUDELA

Apoyo emocional cuando más se necesita

AFAN (Asociación de familiares de personas afectadas de Alzheimer de Navarra) brinda apoyo emocional a familiares cuidadores de personas con demencia para “aliviar el dolor” provocado por el coronavirus.
Un nuevo servicio que en la Ribera se coordinará desde la sede de AFAN en Tudela
Un nuevo servicio que en la Ribera se coordinará desde la sede de AFAN en Tudela
Apoyo emocional cuando más se necesita

AFAN (Asociación de familiares de personas afectadas de Alzheimer de Navarra) brindará apoyo emocional a familiares cuidadores de personas con demencia para “aliviar el dolor” provocado por el coronavirus. Un nuevo servicio que en la Ribera se coordinará desde la sede de AFAN en Tudela. 

La asociación pone en marcha esta iniciativa ante la creciente demanda de familias de personas con demencia que han perdido de manera inesperada a su ser querido. “Las residencias han sido las más golpeadas por esta pandemia y, con ellas, las familias y personas cuidadoras, que no han podido visitar a sus seres queridos y ni siquiera despedirles. Por ello, queremos poner su disposición nuestra experiencia y conocimiento en gestionar este tipo de emociones para aliviar este dolor”, explica Ana Remírez de Ganuza, psicóloga sanitaria de AFAN en Tudela.

Este servicio es totalmente gratuito y se va a ofertar en una amplia variedad de instituciones como residencias (aquellas donde no cuenten con dicho servicio), centros de día, centros de salud de atención primaria, servicios sociales de base y ayuntamientos y servicios de neurología y geriatría de los complejos hospitalarios de Navarra. En la Ribera, las personas y centros interesados pueden contactar con la asociación en el 948 410299 (Tudela) o en [email protected] 

En este sentido, la asociación adaptará esta iniciativa a las necesidades de cada centro, pudiéndose ofrecer en los propios servicios o bien en las sedes de AFAN. “En las zonas rurales, donde resulta más complejo para las familias desplazarse, ofrecemos la posibilidad de acudir allí siempre y cuando reúnan a un mínimo de personas interesadas”, explica Remírez de Ganuza.

Remirez recuerda que el aislamiento ha sido una experiencia especialmente dura y compleja para quienes tenían un ser querido con esta enfermedad en las residencias, generando “en los familiares situaciones de inmenso dolor e incertidumbre”. Por ello, “desde AFAN, queremos aportarles un poco de apoyo para aliviar todo este malestar emocional, servir de desahogo, reducir el estrés y ayudar en el duelo inesperado”.