Ingresos hospitalarios de adolescentes con autismo se disparan 74 veces en 20 años

Sede de UNIR en Logroño
Los ingresos por autismo crecieron de 13 en 2000 a 966 en 2021, aumentando 74 veces, especialmente tras la implementación del CIE-10 en 2016

Admisiones hospitalarias de jóvenes con TEA

Las hospitalizaciones de adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) se dispararon un impacto impresionante entre 2000 y 2021. Un estudio riguroso de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) confirma que el TEA ya supone un 5,6% del total de ingresos por salud mental en jóvenes de 11 a 18 años, predominando claramente en varones con un 74,4%.

El promedio de edad de ingreso es de 14 años, con una estancia hospitalaria que ronda los 5 días. El doctor Hilario Blasco-Fontecilla, líder de la investigación, subraya que el TEA ha dejado de ser un trastorno marginal en hospitales para adolescentes y se ha convertido en una realidad significativa dentro del sistema sanitario.

Aumento exponencial en dos décadas

Durante el estudio, que abarcó dos décadas, se analizaron más de 2 millones de hospitalizaciones adolescentes en España. De ellas, 118.609 fueron por trastornos mentales y 6.659 correspondieron a jóvenes con TEA.

El incremento de ingresos por autismo es impactante: de solo 13 en 2000 a 966 en 2021, un aumento de 74 veces. Este crecimiento se aceleró especialmente tras 2016, coincidiendo con la adopción del nuevo sistema de codificación diagnóstica (CIE-10), y continuó incluso tras la reactivación hospitalaria post pandemia.

Perfil del paciente y comorbilidades

El perfil hospitalario es claro: predominan los varones (74,4%) con una edad mediana cercana a los 14 años. La duración promedio de ingreso es de 5 días, pero destaca una alta presencia de discapacidad intelectual en comparación con otros jóvenes ingresados por trastornos psíquicos.

Los adolescentes con TEA presentan, sorprendentemente, menos comorbilidades como trastornos afectivos, ansiedad o problemas alimenticios. La tasa de mortalidad intrahospitalaria en este grupo fue del 0,33%, levemente superior a la media de otros trastornos mentales en la misma edad.

Factores detrás de esta tendencia

La explicación no es simple, pues varios factores intervienen en el crecimiento de hospitalizaciones por TEA. No solo el aumento en la incidencia explica el fenómeno, sino también la mejor detección y una mayor concienciación social sobre el autismo.

Por otra parte, el uso inadecuado de internet, redes sociales y videojuegos podría agravar los síntomas en adolescentes con TEA. Asimismo, la insuficiente oferta de servicios comunitarios obliga a muchas familias a recurrir a urgencias durante crisis.

Blasco-Fontecilla insiste en que la dificultad para comunicar emociones en personas con TEA hace urgente proveer a familiares de herramientas que permitan detectar sufrimientos a tiempo y actuar tempranamente.

Hacia nuevas políticas educativas y sanitarias

Los hallazgos revelan la necesidad de que las autoridades impulsen políticas educativas para facilitar la detección temprana en centros escolares y promuevan intervenciones rápidas. Así se evitarían situaciones de crisis que terminen en hospitalizaciones.

El estudio contó con la participación de expertos de UNIR y otras instituciones, destacando el compromiso colaborativo para afrontar este reto creciente.

Enlace al estudio completo: https://doi.org/10.1186/s13034-026-01054-z

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