“Sin el grupo de voluntarios, la Semana Santa de Murchante estaría perdida”

Maite Martiartu García (centro) junto a Victoria Ullate Lorente (izquierda) y Mª Antonia Martínez Garcés (derecha), voluntarias que trabajan para mantener viva la Semana Santa de Murchante
Maite Martiartu García y 12 voluntarios trabajan para mantener viva la Semana Santa de Murchante frente a la baja participación y hacen un llamamiento a que más personas colaboren este 2026

Recuperar una tradición que se desvanece

La procesión de Semana Santa de Murchante, con su mezcla única de pasos representativos de la pasión de Cristo y seis imágenes de gran valor artístico, atraviesa años difíciles. Maite Martiartu García, miembro del grupo de voluntarios que organiza cada detalle, reconoce que “si no organizamos este grupo, la Semana Santa de Murchante estaría perdida”.

Lo que antes era un desfile lleno de niños y jóvenes hoy apenas se sostiene con la participación de adultos voluntarios. La caída de asistentes no solo se debe a la pandemia, sino a un cambio generacional: “Cada vez se acercan menos familias a la Iglesia y se pierden las costumbres transmitidas de generación en generación”, añade Maite.

Un grupo de voluntarios al rescate

El grupo está formado por 12 personas adultas, siendo la más joven de 46 años. Su trabajo implica coordinar a 128 participantes necesarios para que todo salga adelante, incluyendo niños, adolescentes y adultos.

De estos 128 voluntarios, 34 son imprescindibles solo para portar las seis imágenes principales, mientras que el resto se distribuye entre los pasos representativos de la pasión de Cristo, como las tribus de Israel, las profetisas y los atributos de la pasión. Cada paso requiere un número determinado de voluntarios, y sin ellos, la procesión no podría celebrarse en la calle.

Los niños desde los siete años pueden acompañar algunos pasos, como la Entrada de Jesús en Jerusalén. Sin embargo, las nuevas generaciones ya no buscan activamente participar, y los trajes que antes se peleaban por vestir, hoy se ofrecen y nadie los toma. Martiartu García lamenta: “Antes los niños nos dábamos vida por conseguir nuestro paso. Ahora las familias ofrecen los trajes, pero no hay quien los lleve”.

Semana Santa Murchante 2023

Recuperando trajes pasos y memoria

Desde 2022, el grupo trabaja en localizar y restaurar los trajes de los pasos, muchos de los cuales se habían perdido, deteriorado o quedaban guardados sin uso. Ese año, Maite recuerda que solo participaron 25 personas en los pasos que necesitan 94 voluntarios entre niños, adolescentes y adultos.

En 2023 se actualizó el listado de pasos y trajes, contactando a las familias y motivando la participación de quienes se animaron a colaborar. En 2024, se restauraron los trajes deteriorados y se movilizó a más gente, logrando completar todos los pasos, aunque la lluvia obligó a celebrar la procesión dentro de la Iglesia. En 2025, pese a otra tormenta que obligó a recoger rápidamente las imágenes, se alcanzó de nuevo la participación completa.

Y este 2026, admiten que temen no conseguirlo: “Nos está costando mucho hablar con la gente, la participación es difícil y hay quienes se marchan de vacaciones o simplemente no se acercan como antes”, nos cuenta Maite, reflejando la preocupación del grupo por mantener viva la tradición.

Una tradición que pide ayuda

El mayor temor de los voluntarios es que la procesión desaparezca si no se suman más participantes. La baja asistencia y el alejamiento de la Iglesia han convertido la Semana Santa de Murchante en una tradición frágil, que requiere esfuerzo, compromiso y amor por la tradición.

Martiartu García explica: “La profesión de murchante es muy curiosa y valiosa, y hay que hacer un esfuerzo para que no se pierda”. Cada paso, cada traje y cada imagen son un puente entre generaciones, un hilo que conecta el pasado con el presente y que, si se rompe, dejaría un vacío difícil de recuperar.

¿Cómo colaborar?

Los interesados en participar en la Semana Santa de Murchante pueden ponerse en contacto con la asociación a través de los siguientes teléfonos: Vitoria (685 514 985), Mari (673 895 102), Estíbaliz (699 895 102) o Maite (666 918 491).

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