- Impulso al reciclaje textil en la Ribera
- Ampliación de la red de contenedores textiles
- El proceso de reciclaje de la ropa usada
- Concienciación ciudadana y uso del contenedor correcto
- Campañas y proyectos futuros de la Mancomunidad
Impulso al reciclaje textil en la Ribera
La Mancomunidad de la Ribera ha anunciado la renovación y ampliación del sistema de recogida de ropa usada con la incorporación de 55 nuevos contenedores textiles. Una actuación financiada a través del plan de recuperación, transformación y resiliencia de la Unión Europea mediante los fondos Next Generation. El objetivo es reforzar la recogida selectiva de textiles y avanzar hacia un modelo de economía circular más eficiente, acercando el servicio a toda la ciudadanía de la Ribera.
El presidente de la Mancomunidad de la Ribera, Fernando Ferrer Molina, ha explicado que actualmente se cuenta con unos 54 contenedores en la calle, frente a los aproximadamente 25 o 28 que existían en etapas anteriores. Con la nueva incorporación de estos depósitos, el objetivo es mejorar la cobertura territorial y facilitar que la ciudadanía pueda depositar la ropa usada en puntos más cercanos. “Lo que intentamos es acercar más este contenedor de ropa usada textil a la ciudadanía en toda la Ribera”, ha señalado.
El proceso de reciclaje de la ropa usada
Ferrer ha detallado el recorrido que sigue la ropa una vez depositada en los contenedores. Tras la recogida, el material se traslada al centro de El Culebrete, donde se clasifica y se prepara en sacas de aproximadamente mil kilos. Posteriormente, empresas especializadas recogen el material para su traslado a centros de tratamiento, donde se realiza una separación por tipologías: ropa técnica, ropa blanca, ropa de color, mantas o sábanas.
Cada fracción tiene un destino específico. La ropa blanca, por ejemplo, puede destinarse a usos industriales como talleres de limpieza, mientras que la ropa en buen estado puede tener una segunda vida en tiendas de segunda mano. En el caso de la ropa técnica, se recuperan fibras que posteriormente se reutilizan en la fabricación de nuevos productos textiles, incorporando porcentajes de material reciclado.
Concienciación ciudadana y uso del contenedor correcto
Uno de los objetivos principales de la Mancomunidad es mejorar la concienciación ciudadana sobre el reciclaje textil. Ferrer ha insistido en la importancia de utilizar el contenedor adecuado, ya que todavía se detecta la presencia de ropa en el contenedor verde. “Todavía tenemos que hacer más hincapié en que la ropa tiene que ir a su contenedor específico”, ha explicado. Según ha indicado, los residuos textiles depositados incorrectamente no tienen el mismo aprovechamiento, ya que en muchos casos acaban siendo tratados como material sin posibilidad de reutilización directa.Campañas y proyectos futuros de la Mancomunidad
Además de la ampliación de contenedores, la Mancomunidad de la Ribera prevé continuar desarrollando campañas de sensibilización y divulgación para mejorar la separación de residuos y aumentar el reciclaje textil.
Fernando Ferrer también ha avanzado otros asuntos en los que trabaja actualmente la entidad. Entre ellos, la visita prevista de la comisión de Agricultura del Parlamento de Navarra al Centro de Animales de la Ribera, una instalación gestionada por la Mancomunidad dedicada a la recogida y atención de animales abandonados. Según ha explicado, el objetivo de esta visita es que los representantes parlamentarios conozcan de primera mano el funcionamiento del centro, el trabajo diario que se desarrolla en estas instalaciones y las necesidades económicas que tiene este servicio.
Ferrer ha señalado que la Mancomunidad quiere trasladar al Gobierno de Navarra la necesidad de contar con una financiación “importante y sostenible en el tiempo”, al tratarse del único centro mancomunado de recogida de animales abandonados existente actualmente en Navarra. El presidente de la entidad ha defendido además el modelo de gestión compartida entre municipios y espera que la experiencia acumulada por la Mancomunidad de la Ribera sirva como referencia para mantener y reforzar este tipo de servicios públicos.
También se ha referido al debate abierto sobre la planta de lodos. Ferrer ha asegurado que, a su juicio, “no se ha hecho bien ni la tramitación, ni la decisión, ni el proyecto” y ha defendido un modelo alternativo basado en plantas más pequeñas repartidas por diferentes zonas de Navarra. Según ha explicado, la propuesta que defienden desde el Ayuntamiento de Tudela pasa por instalaciones de menor tamaño que den servicio a poblaciones más reducidas, frente a una gran planta centralizada que afectaría tanto a municipios de la Ribera como de la Zona Media. Ferrer ha reconocido la necesidad de contar con sistemas que permitan generar gas a través del tratamiento de lodos, pero considera que existen fórmulas “diferentes” para abordar esta gestión de manera más distribuida y cercana al territorio.